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viernes, 4 de julio de 2008

COMPORTAMIENTO ADQUIRIDO

El animal humano está capacitado para aprender a lo largo de toda su vida, pero al igual que muchos mamíferos, tiene, du­rante su época juvenil, una especial capacidad para retener mejor las enseñanzas y experiencias. Este es el período más sensible de su vida en la que es más fácil grabar los principios de la doma social.
Es pre­cisamen­te en esta época de la vida, cuando el niño es más vulnerable a las ense­ñan­zas. Esto lo saben perfectamente las autoridades polí­ticas y re­ligio­sas (especialmente estas últimas) que se encargan de bombar­dear con sus doc­tri­nas a los niños en estas edades críticas.

No es casualidad que, a vuestras crías, los curas les enseñan el catecismo en su tierna infancia. De hecho, es cuando es más fácil lavarles el “coco”.
¿Por qué creéis que vuestros obispos y políticos del Partido Puritano (PP), os están machacando continuamente con la necesidad de que los niños estudien la asignatura de religión e insistiendo, al mismo tiempo, en la necesidad de objetar a la asignatura de (Educación para la ciudadanía).
Los obispos quieren tener las mentes tiernas y manipulables de los niños a su merced, para así poder sembrar en ellas sus consignas y, no contentos con ello, exigen también que se elimine la asignatura que instruye a vuestros niños en los valores democráticos, en el respeto a las libertades y a la solidaridad ciudadana, porque, precisamente estas, no son las preferencias de la Conferencia Episcopal.

Un ejemplo palpable de este tipo de manipulación político-religiosa lo tuvisteis en vuestro país en los años cuarenta.

Después de la guerra civil la Iglesia Católica ofi­cia­lizó en Espa­ña un Catecismo de obligada enseñanza en todas las escue­las del Esta­do.
Todos los niños de España tuvieron que aprenderse de memoria estas pre­gun­tas y respuestas:

PREGUNTA. ¿Es cierto que el hombre pue­de elegir la reli­gión que más le agrade?
RESPUESTA. - No, pues sólo debe profesar la católica, apos­tólica y romana, que es la única verdadera.

PREGUNTA. La libertad de prensa… ¿Qué es?
RESPUESTA. - La facultad de im­primir y publi­car sin pre­via censura toda clase de opi­niones, por ab­surdas y corrup­toras que se­an.

PREGUNTA. ¿Hay otras libertades perniciosas?
RESPUESTA. - Sí señor; la libertad de enseñanza, la li­ber­tad de propaganda y de reunión.

PREGUNTA. ¿Por qué son perniciosas esas libertades?
RESPUESTA. - Porque sirven para enseñar el error, pro­pa­gar el vicio y maquinar contra la Iglesia.

PREGUNTA. El matrimonio civil, ¿Es verdadero matrimo­nio?
RESPUESTA. - No, sino torpe concubinato.

PREGUNTA. ¿Qué enseñan los socialistas?
RESPUESTA. - Que el Estado puede disponer de los bie­nes particu­la­res que son fuente de riquezas y distribuirlos entre los o­bre­ros como lo juzgue conveniente.

PREGUNTA. ¿Qué me dice usted del socialismo?
RESPUESTA. - Que es un sistema absurdo y sobre todo, in­justo.

PREGUNTA. ¿Por qué?
RESPUESTA. - Porque viola la propiedad privada, que es sagrada, y dispone injustamente de lo que no es suyo.

PREGUNTA. ¿Por qué es brutal y pernicioso el sindica­lis­mo?
RESPUESTA. - Porque no respeta la moral ni el derecho y por medio de la revolución intenta la ruina de la sociedad y el repar­to univer­sal de las riquezas.

PREGUNTA. ¿Qué me dice usted del darwinismo?
RESPUESTA. - Que es un sistema absurdo.

PREGUNTA. ¿Por qué?
RESPUESTA. - Porque entre el hombre inteligente y li­bre y un animal, es ridículo y absurdo establecer parentesco.

PREGUNTA. ¿Peca gravemente quien se suscribe a perió­di­cos libera­les?
RESPUESTA. - Sí, señor, porque contribuye al mal con su dinero, pone en peligro su fe y da a los demás mal ejemplo.

PREGUNTA. ¿Debe ser laico el Estado?
RESPUESTA. - De ninguna manera. Antes, al contrario, debe profesar la religión católica, que es la única verdadera.

Y no creáis que la Iglesia y el Estado tuviesen bastante con eso, ya que veinte años más tarde, en los años sesenta, aún era obligatorio estudiar en las universidades españolas una asignatura llamada “Formación del Espíritu Nacional” (de adoctrinamiento franquista), y otra asignatura, la “Religión” (de adoctrinamiento católico).
Estas asignaturas del “Nacional-Catolicismo” se estudiaban en cada uno de ¡¡ los tres primeros años de todas las carreras ¡¡
Las seis asignaturas, tenían el mismo valor que cualquiera de las otras asignaturas que constituían las Licenciaturas.
No se podía terminar una carrera hasta tener las tres “políticas” y las tres “religiones” aprobadas.

Aún en el año 1990, en pleno régimen de libertades, con una Cons­titu­ción vigente que proclama al Estado español como no con­fe­sio­nal, los obispos católicos españoles y las asociaciones religio­sas, presio­naron con fuerza al Gobierno socialista para que la reli­gión cató­lica fuese obligatoria en las escuelas, dentro del marco de la Ley de Or­denación General del Sistema Educativo (LOGSE).
Se pre­tendía con ello ignorar a las demás religiones, a la liber­tad de en­señanza y a la pro­pia Constitución.

Finalmente, en 1991, y como prueba de la gran influencia que aún tiene este poder fáctico, la Iglesia se salió (una vez más) con la suya, se eliminó la asignatura de Ética (alternativa a la asignatura de Religión), y se puso como obligatoria una asignatura denominada "Historia de las Religiones" con la que el Gobierno pretendía cubrir el expediente "salvando la cara".

La Iglesia, con ello, salía beneficiada al matar, una vez más, dos pájaros de un tiro, ya que con la nueva disposición se obligaba a todos los alumnos de España a estudiar la religión católica (disciplina que el año anterior había sido optativa) y de paso podía "meter mano" a las demás religiones al poderse explicar su historia bajo el punto de vista del profesor católico.

Los adoc­tri­nado­res especializados en el lavado de cerebro infantil, además de utilizar la docen­cia, se valen de la posi­bilidad de or­ganizar convivencias, cursillos, activi­da­des pa­rro­quia­les, excur­sio­nes, campamentos, etc., para poder acce­der a la men­te de los jóvenes por la vía lúdica (cada año en Catalu­ña las ocho dió­cesis catalanas organizan colonias y campamentos para unos 30.000 niños y jóvenes).

En otras ocasiones la aproxi­mación es más direc­ta, a tra­vés de los llamados "Ejercicios Espiritua­les" que bien se pudieran también llamar “Reciclajes Espirituales” .

Todas estas estrategias tienen como fin, vuestra domesticación religiosa, no en vano sois animales domésticos.

Hans Hass, manifiesta que a partir de los 16 años se de­be­ría deci­dir solamente en cuestiones éticas que se vieran de igual ma­nera en todas partes.

Se debe advertir a vuestras formas juveniles, sobre los peli­gros que representan las fijaciones prematuras y se les debe hacer ver que, como primates, tienen el derecho de pensar y decidir por sí mis­mos, aunque a causa de ello se enfrenten a las autoridades reli­gio­sas y civiles de la sociedad, o a sus propios padres.

Por otra parte, quiero destacar también, que la facultad que tiene el primate humano de aprender algu­nas cosas por encima de otras, nos habla de una clara influencia gené­ti­ca, de hecho también en eso os recuerda al chimpancé.
Por ejemplo, los chimpancés buscan objetos que hagan ruido para ha­cerse notar, es­pe­cialmente cuando quieren manifestar una amenaza. Para ello bus­can troncos huecos o lo que tengan más a mano (Jane Go­dall, les vio per­cu­tar, incluso, latas de petróleo vacías en pleno África).
El primate hu­mano ma­neja también el sonido de la percusión antes que cualquier otro. Es a través del golpeteo rítmico del "tam-tam" o de troncos huecos, como se transmiten avisos de aldea a aldea los pueblos primi­tivos.
Los chimpancés, y otros animales, también golpean troncos huecos para indicar su situación a sus compañeros. Después de golpear el tronco escuchan en silencio esperando una respuesta.
Los tam­bo­res han acompañado al animal humano en todas sus guerras y no fal­tan en ninguna manifestación musical que tenga lugar en cualquier rincón del mundo.
Sin duda los instrumentos de percusión fueron los primeros instrumentos musicales manejados por el mono domestico. La inspiración bien les pudo llegar al oír el rítmico golpeteo de las gotas de lluvia al impactar sobre el suelo o sobre las hojas de los árboles.



Hasta la próxima semana.

jueves, 1 de mayo de 2008

LA BUENA MUERTE

En las praderas de mi querido Congo he observado varias veces la misma escena. Un pequeño cérvido apura los últimos minutos de su corta vida. Está gravemente enfermo, se tambalea, avanza dando traspiés y de pronto se cae definitivamente para entregarse a la agonía que le llevará a la muerte. Esta situación no pasa inadvertida a alguna ave carroñera que hace acto de presencia en la escena preparándose para un festín.
A nosotros los bonobos, el revoloteo lento, circular e insistente de estos pajarracos en una determinada zona nos indica la presencia en este punto de un animal muerto o agonizante. Estos necrófagos siempre son los primeros en llegar junto al animal en estado terminal. Si todavía se mueve, esperan pacientemente a su lado a que exhale su último suspiro.

Observo que a vosotros, los monos domésticos os ocurre tres cuartos de lo mismo. A la que caéis gravemente enfermos y dais con vuestros huesos en un hospital para pasar entre dolores los últimos días de vuestra vida, no tardareis en detectar la presencia del ave carroñera de turno que se aprovecha de la ocasión. Sólo que en vuestro caso el buitre llevará, sotana, clergyman, hábito de monja… o se camuflará vestido de paisano para ejercer de "novio de la muerte". La única diferencia está en que no le interesa vuestro cuerpo, sino vuestra “alma”.

Hace ya cierto tiempo a un conocido mío le ingresaron en un hospital. Entró para morir con un enfisema terminal y fractura de fémur. Nada más entrarle en la habitación se presentó una monja para preguntarle de sopetón si era creyente. El paciente tragó saliva y reunió fuerzas para contestar que sí. Entonces la muy “humana” (vosotros diríais la muy “cerda” o la muy “zorra”), le espetó a dos palmos de su cara la siguiente frase: “Mejor, porque algunos verán pronto al Señor y conviene que estén preparados…¿Verdad que me entiende?”. Os juro que si me hubiese encontrado yo en la habitación y en lugar de ser bonobo hubiese sido chimpancé, me hubiera lanzado contra la yugular de la monja al instante.
¿Cómo es posible que dejen suelta a semejante elemento para que se mueva con toda libertad por entre las camas de enfermos terminales para hundirles sicológicamente y quitarles toda esperanza de recuperación? ¿En nombre de que caridad cristiana se le puede decir de golpe a un paciente que se va a morir, de manera tan brutal y sin la menor consideración?



Me entero por vuestros periódicos que una destacada líder del PP (Partido Puritano) que lleva el nombre de Esperanza, acaba de contactar con el Súper jefe de la Conferencia Episcopal, un tal Rouco Varela para pedirle que en el tribunal que deba valorar la concesión de cuidados paliativos a un enfermo terminal este presente uno de los brujos de su tribu.
Supongo que esta señora estará encantada de pagar a la Iglesia parte del inmenso favor electoral que le hizo al PP al recomendar a sus fieles que no votasen al PSOE, aunque afortunadamente al final no les sirvió de nada.
El brujo estará contento porque se hallará en su ambiente, tendrá su parcela de poder e intentará hacer prevalecer su criterio por encima del de los médicos.
Pero… ¿Y el pobre paciente? ¿Qué será de él si el brujo se sale con la suya y le “condena” a sufrir los terribles dolores terminales de su enfermedad sin cuidados paliativos?
Recordad que no hace mucho uno de los de su clan (el arzobispo de Pamplona) nos recordaba siniestramente a todos que Cristo murió en la cruz “sin cuidados paliativos”. Otros de su mismo palo insisten en que sufrir horribles dolores es bueno para el alma, ya que sirve para purgar los pecados cometidos ¡¡.

Como nosotros, los bonobos, somos animales racionales, creemos que de encontrarnos en vuestro lugar dejaríamos al paciente que tomara la decisión de si quiere vivir o morir con sufrimiento o sin él, al fin y al cabo cada paciente es propietario de su vida.
Vosotros los humanos, en cambio, como animales irracionales que sois, dejáis que sea un comité en el que habéis embutido a un cura, el que decida si debéis sufrir hasta la muerte o no.
Como siempre, los bonobos pensamos que vuestra irracionalidad es patente y que vuestra supuesta inteligencia hace aguas por todas partes.

Los curas siempre se apoyan en el terror de la muerte y cuando os llega la ocasión no pueden faltar a vuestro lado para incordiaros y añadir terror al terror.
Siempre juegan con ventaja aprovechándose de la psicosis del más allá.

Me ponen en mis manos un pequeño misal titulado “El joven cristiano”. El propietario del misal me cuenta que fue una de las víctimas de la tribu salesiana del colegio de Horta.

En dicho colegio todos los primeros viernes de mes reunían a todos los niños acogidos bajo su tutela en la capilla y una vez allí, les obligaban a leer todos a la vez y en voz alta “El ejercicio de la buena muerte”.

La edad de las pobres criaturas oscilaba de los NUEVE añitos a los 16.
En la página 203 del misal empieza el susodicho ejercicio con una frase lapidaria que me llama la atención: “Se puede dar por asegurada la salvación de aquel que todos los meses hace bien este Ejercicio” (San Juan Bosco).
La siguiente frase tampoco tiene desperdicio: “Toda nuestra vida debe ser una preparación para tener una buena muerte” .
No hace falta decir que según los curas una “buena muerte” no significa una muerte plácida y sin dolor sino lo que vais a leer a continuación y que yo, previo escaneo del misal, os inserto horrorizado en este post.

ORACIÓN A NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO PARA OBTENER UNA BUENA MUERTE

¡Oh Jesús, Señor mió, Dios de bondad. Padre de misericordia!, yo me presento ante Vos con el corazón humillado y contrito; os encomiendo mi última hora y lo que después de ella me espera.

Cuando mis pies, ya inmóviles, me adviertan que mi carrera en este mundo está próxima a su fin. Jesús misericordioso, tened piedad de mí.

Cuando mis manos, trémulas y entorpecidas, no puedan ya estrecharos, j oh bien mió crucificado!, y contra mi voluntad os dejen caer sobre el lecho de mi dolor. Jesús misericordioso, tened piedad de mí.

Cuando mis ojos llenos de tinieblas y desenca­jados ante el horror de la cercana muerte fijen en Vos sus miradas lánguidas y moribundas. Jesús misericordioso, tened piedad de mí.

Cuando mis labios, fríos y temblorosos, pronun­cien por última vez vuestro adorable nombre. Jesús misericordioso, tened piedad de mí.

Cuando mis mejillas, pálidas y amoratadas, ins­piren lástima y terror a los que me rodeen, y mis cabellos, húmedos con el sudor de la muerte, eri­zándose en la cabeza, anuncien mi próximo fin, Jesús misericordioso, tened piedad de mí.

Cuando mis oídos, próximos a cerrarse para siempre a las conversaciones de los hombres, se abran para oír vuestra voz al pronunciar la sen­tencia irrevocable que fijará mi suerte por toda la eternidad. Jesús misericordioso, tened piedad de mí.

Cuando mi imaginación, agitada por horrendos y espantosos fantasmas, quede sumergida en con­gojas de muerte, y mi espíritu, turbado con la visión de mis iniquidades y el temor de vuestra justicia, luche contra el ángel de las tinieblas, que tratará de arrancarme el recuerdo consolador de vuestras misericordias y precipitarme en el abismo de la desesperación, Jesús misericordioso, tened piedad de mí.

Cuando oprimido mi débil corazón con los do­lores de la enfermedad, se vea asaltado por el horror de la muerte y desfallecido por los esfuer­zos realizados contra los enemigos de mi eterna salvación. Jesús misericordioso, tened piedad de mí.

Cuando derrame las últimas lágrimas revelado­ras de mi destrucción, recibidlas, ¡oh Jesús mío!, en sacrificio de expiación para que muera como victima de penitencia, y en aquel momento terrible, Jesús misericordioso, tened piedad de mí.

Cuando mis parientes y amigos, apretados alre­dedor de mi lecho, se compadezcan de mi lasti­moso estado y os invoquen en mi favor, Jesús misericordioso, tened piedad de mí.

Cuando, perdido ya el uso de todos los senti­dos, el mundo entero haya desaparecido de mi vista y gima en el estertor de la última agonía y en las congojas de la muerte, Jesús misericor­dioso, tened piedad de mí.

Cuando los últimos alientos del corazón obliguen a mi alma a salir del cuerpo, aceptadlos como actos de una santa impaciencia de ir a Vos, y Vos, Jesús misericordioso, tened piedad de mí.

Cuando mi alma salga de los labios entreabier­tos despidiéndose para siempre de este mundo, y deje este cuerpo pálido, frío y sin vida, aceptad la destrucción de mi ser como un homenaje que yo ofrezco a Vuestra Divina Majestad, y enton­ces, Jesús misericordioso, tened piedad de mí.

Obligar a niños de 9 y 10 años a leer en voz alta en una iglesia la truculenta y horrorizante descripción de lo que será su muerte roza la obscenidad y nos habla del sadismo sin límites que es propio de la Iglesia católica. Pero, por si aún lo dudáis, no os perdáis la descripción detallada que hace el mismo misal en su página 57 sobre que es y como es el infierno…. Dice así:

EL INFIERNO

El infierno es el lugar destinado por la divina justicia, para castigar con eternos suplicios a los que mueren en pecado mortal.

La primera pena que los condenados padecen en el infierno es la de sentido, al ser atormentado todo su cuerpo por un fuego que arde horriblemente sin disminuir jamás.
Éste penetrará por los ojos, la boca y por todo el cuerpo, y cada uno de los sentidos sufrirá una pena especial.
Los ojos quedarán oscurecidos por el humo y las tinieblas, y aterrorizados al ver a los demonios y a los demás condenados.
Los oídos no oirán más que gritos, aullidos, llantos y blasfemias.
El olfato será atormentado con el hedor de azufre y betún ardiendo, que lo sofocará.
La boca sufrirá sed ardentísima y padecerá un ham­bre canina: Famem patientur ut canes.
Dios per­mitió que el rico Epulón, en medio de aquellas tor­mentos, dirigiese una mirada a Lázaro, pidiendo una gota de agua para calmar el ardor que le con­sumía; pero aun ésta le fue negada.
Aquellos in­felices en medio de las llamas, devorados por el hambre y la sed, atormentados por el fuego ince­sante, gritan y se desesperan.

¡Ah, infierno, infier­no, qué desgraciados son tus moradores! ¿Qué dices, hijo mío? Si hubieras de morir en este mo­mento, ¿a dónde irías? Si no puedes ahora soportar una chispa de fuego en la mano, la ligera llama de una vela, ¡cómo podrás sufrir aquellas llamas por toda la eternidad?
Considera e remordimiento que experimen­tará el alma de los condenados. Su memoria, en­tendimiento y voluntad padecerán terribles tor­mentos. Recordarán continuamente el motivo por que se perdieron, esto es: por un placer pasajero, por una pasión no reprimida; y ese pensamiento será para ellos el gusano roedor que no morirá ja­más: Vermis eorum non moritur.
Pensarán en el tiempo que Dios les había concedido para reparar sus faltas; en los buenos ejemplos de sus compañeros; en los propósitos formados, sin ponerlos ja­más en práctica. Pensarán en las pláticas oídas, en los consejos de sus confesores, en las buenas inspiraciones para no pecar; y viendo que ya no hay remedio, lanzarán rugidos desesperados.
La voluntad no tendrá ya nada de lo que desea, su­friendo, por lo contrario, todos los males.
El en­tendimiento conocerá el bien inmenso que ha per­dido. El alma, separada del cuerpo y presentada ante el divino Tribunal, ha visto la belleza de Dios, ha conocido su bondad, ha contemplado por un instante el esplendor del Paraíso, ha oído quizá los dulcísimos y armoniosos cantos de los Ángeles y bienaventurados, y todo esto le es arrebatado para siempre... ¡Oh dolor! i Qué tormento tan ho­rroroso! ¿Quién podrá resistirlo?

ETERNIDAD DE LAS PENAS

Considera, hijo mío, que si caes en el infier­no, no saldrás de el jamás. Allí se padecen todas las penas y todas por siempre.
Pasarán cien años, mil... y el infierno empezará; pasarán cien mil, cien millones, mil millones de años y de siglos... y el infierno estará en su principio.

Si un ángel anun­ciara a un condenado que Dios había de librarle de las penas del infierno después de pasar tantos millones de siglos como gotas de agua hay en el mar, hojas en los árboles y arenas en el mundo, esta noticia le serviría de indecible consuelo. "Es cierto, exclamaría, que es inmenso el número de éstos, pero llegará, al fin, un día en que éstos habrán concluido." Mas, ¡ay!, pasarán estos millones de siglos y una infinidad, de otros... y el infier­no empezará.
Cada condenado quisiera decir a Dios: "Señor, aumentad cuanto queráis mis penas, con tal que me deis la esperanza de verlas concluir algún día." Pero no; este término y esta esperanza no llegará jamás.

Si, a lo menos, el condenado pudiese enga­ñarse a si mismo y decir para si: "i Quién sabe si Dios algún día tendrá piedad de mí y me sacará de este" abismo!" Pero, no; ¡jamás abrigará esta esperanza! El condenado tendrá siempre presente la sentencia de su condenación eterna.

Estos tor­mentos, este fuego, estos horribles gritos no concluirán jamás. ¡Siempre!, verá escrito en las lla­mas que le devoran: ¡siempre!, en la punta de las espadas que le traspasan; ¡siempre!, en las horri­bles fisonomías de los demonios que le atormentan; ¡siempre!, en aquellas puertas que no se abrirán jamás para él.

¡Oh eternidad! jOh abismo sin fondo! ¡Oh mar sin límites! ¡Oh caverna sin sa­lida! ¡Cuánto horror! jOh, maldito pecado, qué tremendo suplicio preparas al que te comete! ¡Ay, hijo mió, no cometas más pecados en tu vida!

Lo que debe espantarte en todo tiempo, es el pensar que este horrible abismo está siempre abierto bajo tus pies y que basta un solo pecado mortal para caer en él.

¿Comprendes, hijo mío, lo que lees? El pecado, que cometes con tanta faci­lidad, merece una pena eterna.
Una blasfemia, una profanación de los días festivos, un odio, una mur­muración, un hecho, un dicho, un pensamiento obsceno, bastan para condenarte a las penas del infierno.



Sinceramente pienso que es un autentico crimen traumatizar la mente de una criatura con tanto sadismo.

No se trata de un libro comprado por un particular en una librería, se trata del misal escogido entre muchos otros para representar la filosofía salesiana en un colegio de más de quinientos alumnos.

Y no se os ocurra decir que esto se decía “antes”. Vuestro actual papa acaba de recordaros que “el infierno existe y es eterno”.

Sembrar el terror a la muerte y al infierno es la estrategia que siempre a seguido la Iglesia para adquirir poder. Primero aterroriza con el infierno y luego se ofrece como único remedio para la salvación eterna. De esta manera de actuar a vivido a lo largo de la Historia.

Francamente no entiendo como podéis adorar a un Dios capaz de crear un infierno tan atroz y eterno para vosotros. Y encima proclamáis que vuestro Dios es todo amor.

Os explican que basta con una blasfemia o una sola murmuración o un solo pensamiento obsceno y ya vais al infierno para toda la eternidad… y vosotros insistís en que vuestro Dios es infinitamente justo ¡¡¡

Lo dicho, por mucho que os esforcéis nunca llegareis a convencernos de que sois animales racionales, para nosotros sois el paradigma de la irracionalidad.

Como los humanos sois tan poco inteligentes nunca se os ocurrirá preguntarles a los curas ¿cómo es posible que un Dios infinitamente bueno haya podido crear este tipo de infierno para torturar eternamente a sus criaturas?
Si alguna vez os animáis a hacerles la pregunta veréis como se ponen rojos, tartamudean, carraspean, tosen, sudan y desvían la mirada… este es el momento para correrles a gorrazos. ¡¡ Ya veréis como corren ¡¡

Haceros la idea que cuando os llegue la última hora, dependiendo del hospital en el que estéis y con la actual ley vigente, algunos de estos pajarracos pueden revolotear cerca de vuestra cama.
Como buenos brujos aparecerán con estampas, oleos, crucifijos y con todo tipo de parafernalia con la que se adornan tales individuos. Se expresaran en latín mientras multiplicaran los aspavientos y los gestos rituales aliñados con la aspersión de agua bendita que tanto nos recuerdan a un exorcismo más que a otra cosa.
Todos aspiramos a morir en paz, seguro que los monos humanos también. Todos queremos en estos momentos tranquilidad y ausencia de dolor.
Pero si en los comités de ética de la Seguridad Social os colocan a un cura (y para más INRI católico) tenéis ya el veredicto infectado de censura religiosa.

Si tenéis la maldita suerte de que os toque un brujo integrista partidario del dolor para expiar los pecados… vais listos.
Ni se os ocurra mencionar la palabra eutanasia, ni en su forma pasiva, ni mucho menos activa.
La tribu de curas esta en contra de la eutanasia pero, los muy cucos esconden a los no versados que, según sus santos libros, un centurión se apiadó de la agonía de Jesucristo y con una certera lanzada le aplicó la eutanasia activa para que dejara de sufrir, vosotros no tendréis derecho a este privilegio.

El convenio firmado entre Esperanza Aguirre y Rouco Varela (Estado laico/ Iglesia católica) no deja de ser una renovación de un acuerdo anterior firmado por su antecesor, Alberto Ruiz Gallardón. El acuerdo para que la Iglesia tenga voz y voto en detalles como la sedación de enfermos terminales puede tener funestas consecuencias.
No se trata de que un paciente pueda tener el “consuelo espiritual” de un capellán, si así lo desea, sino que la Iglesia pueda meter sus santas narices en discusiones que afectan a la práctica médica

El hecho de que un cura forme parte de un comité de ética de los hospitales públicos de Madrid, puede abocar a mucha gente a una muerte lenta y agónica contra su voluntad y la de su familia.
Los curas católicos actuarán como moralistas junto con los médicos que lo harán como técnicos. Si ya es triste que os quieran hacer creer que moral es igual a ética, lo más disparatado del caso es que serán los curas católicos los que aconsejaran que tipo de final han de tener los fieles de otras creencias, como los musulmanes, judíos, testigos de Jehová, etc. y lo que es mucho peor, tendrán derecho a opinar sobre el final de los cada día más numerosos ateos.
Las relaciones de cooperación entre la Iglesia y el Estado que recoge el artículo 16.3 de la Constitución no puede ser discriminatorio para las demás creencias religiosas o las convicciones ateas.

No basta con que los crucifijos cuelguen aun en las escuelas y en las juras de los ministros de un estado aconfesional, me temo que ahora los ateos e integristas musulmanes los verán rondar cerca de sus narices en los momentos finales para colmo de sus males.
Los curas llevan siglos intentando organizar vuestros placeres, vuestra sexualidad, vuestros pensamientos, la declaración de Hacienda, lo que deben estudiar vuestros hijos (y lo que no) e incluso se atreven a dirigir vuestro voto cuando se acercan las elecciones. Pues bien, no tienen bastante con ello... ahora pasarán también a organizar vuestra muerte en los hospitales.

¡¡ Suerte que los bonobos nos libramos de todo esto ¡¡


viernes, 14 de marzo de 2008

¡¡ MÁS PECADOS ¡¡

Leo que al Vaticano le ha dado por incrementar los Pecados Capitales con unos cuantos más.
Como siete les parecían pocos han pensado en añadir otros siete y así de paso dan otra vuelta de tuerca al “puteo” de la humanidad al incrementar sus posibilidades de condena eterna.

La “ocurrencia” papal se publica en L´Osservatore Romano bajo el título de “Las nuevas formas del pecado social”.

Y ¿Cuáles son los nuevos pecados mortales?

1.- Las violaciones bioéticas (como la anticoncepción).

2.- Los experimentos moralmente dudosos (como la investigación con células madre).

3.- La drogadicción.

4.- Contaminar el medio ambiente.

5.- Contribuir a ampliar la brecha entre ricos y pobres.

6.- La riqueza excesiva.

Y 7.- Generar pobreza.

Estos siete pecados los podemos incluir en cuatro grandes grupos:

- Dañar al medio ambiente.
- Consumo de drogas.
- Hacer experimentos genéticos dudosos.
- Y acumular excesiva riqueza.

Pasemos acto seguido a considerar cada una de las nuevas variantes doctrinales.

A) Es pecado mortal hacer experimentos genéticos dudosos.

Teniendo en cuenta que la Iglesia siempre se ha opuesto a los avances científicos por encontrarse todavía anclada en la Edad Media, no es de extrañar que repudie la medicina del progreso.
Se ha cansado de manifestar (y nosotros de oírla manifestarse) que se opone y condena los experimentos con células madre o cualquier interferencia genética.
¿Qué sirven para salvar vidas? Tanto les da, a ellos eso no les importa, lo suyo es prohibir.
Es de destacar que en este apartado incluyen también la ANTICONCEPCIÓN ¡¡¡.

Como con la condena no tienen bastante, instauran un nuevo pecado mortal, lo equiparan a un mandamiento y ejercen el terrorismo de la amenaza de las penas del infierno para los que no les hagan caso.

B) Es pecado mortal dañar al medio ambiente.

Me parece muy bien que consideren un pecado grave dañar a la Naturaleza. Para mí, y para nosotros, los bonobos, es el más grave de los pecados.

El problema está en como se las arreglarán para justificar a su Dios …y al más perverso de los mandatos divinos: “Dominarás la Tierra y la someterás a tu voluntad…” (Génesis).
Cuando el hombre quema un bosque, poluciona mares y ríos, destruye la capa de ozono, se carga a miles de especies animales y vegetales o provoca el cambio climático, no hace otra cosa que cumplir con el mandato divino de “someter la naturaleza a la voluntad humana”.

Pienso que según las nuevas normas papales Dios debería ser el primer cliente del Infierno.
Para aseverar tal cosa me baso en el principio de la "doble responsabilidad".


Es doblemente responsable, en primer lugar, por haber creado al hombre (bestia destructora del planeta Tierra) y en segundo lugar, por haberle ordenado (en el momento de la creación) que hiciera lo que quisiera con la naturaleza.

Creo que en el Vaticano “el señor de falda blanca” se ha metido en un buen apuro.

Aunque lo cierto es que vuestro dios ya se condenó a si mismo al fuego eterno al pecar gravemente contra el Pecado Capital de la ira.
En el Antiguo y Nuevo Testamento hay más de 200 citas atribuidas a vuestro dios en las que se trasluce una personalidad extremadamente agresiva e irascible.
Amenaza constantemente con muertes, masacres, epidemias y otros castigos terribles. Como, por ejemplo el castigo en venganza por el pecado original que condena a muerte a todos los humanos, las plagas de Egipto, el exterminador “Diluvio Universal” y decenas y decenas de frases llenas de ira y odio como : "Y a esos enemigos míos, que no querían que yo reinara sobre ellos, traedlos aquí y MATADLOS delante de mí” (Mat.19:27), etc.
Él mismo, según las sagradas escrituras, coge el látigo y golpea con saña a los mercaderes del templo mientras los insulta con rabia.

Otro Pecado Capital que condena a vuestro dios a las penas del infierno es el de la soberbia.
Recordad sus frases: “Yo soy el Señor tu Dios. No tendrás otro Dios más que a mi”( Primer Mandamiento de los diez transferidos a Moisés) o (Isa 46:9 “Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos; porque yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí”), etc.

C) Es pecado mortal el consumo de drogas.

Me parece muy bien que se penalice con las penas eternas del infierno el consumo de drogas.
Yo mismo me encargaré de avisar al primer sacerdote que pille fumando, del peligro que corre su “salvación”.
Lo divertido del caso es que el Capo Vaticano no ha reparado en que hay diversos tipos de drogas y que él mismo y los suyos son adictos a una droga muy peligrosa…. ¿Os suena la frase “La religión es el opio del pueblo”?.


Supongo que estaréis de acuerdo conmigo en que la religión es adictiva, produce alucinaciones (los hay que ven “apariciones”, seres que resucitan, estatuas de vírgenes que lloran sangre, palomas que fecundan a hembras humanas, etc).
Tienen también sus “camellos” (suelen vestir de negro y con alzacuellos blancos). Se les ve en determinadas escuelas intentando “enganchar” a vuestras crías o tratando de conseguir adeptos y adictos desde el púlpito.

D) Es pecado mortal el acumulo excesivo de riqueza.

Os recomiendo que os deis una vuelta por el Vaticano (yo lo hice no hace mucho) y hagáis un inventario de los centenares de kilos de oro, plata y piedras preciosas junto con las valiosísimas obras de arte que allí se acumulan.

Estas inmensas riquezas servirían para aliviar el hambre y salvar las vidas de millares de niños en los próximos lustros.

Pero no os engañéis, las riquezas vaticanas seguirán acumulándose y los niños seguirán muriéndose de hambre.

En fin, que en el Vaticano (con los nuevos pecados) no se va a salvar del fuego eterno … “ni el apuntador”.

Para terminar, les sugeriría que instauraran un nuevo pecado social (ya no viene de uno más) y que lo incluyeran en la lista de los pecados mortales más graves. Me refiero al “Abuso de menores acogidos a tutela eclesial”. Aunque, a decir verdad, en este caso particular (y por razones obvias) no creo que tengan en cuenta mi sugerencia.

sábado, 23 de febrero de 2008

DOMESTICADAS POR LA RELIGIÓN

Por lo que he visto en mi corta estancia entre vosotros constato que sois una especie de mono descaradamente machista. Teniendo en cuenta que creáis a los dioses a vuestra imagen y semejanza, barrunto que vuestro Dios será también machista y misógino en alto grado. Y efectivamente, a medida que voy leyendo vuestros escritos “sagrados” me voy reafirmando más y más en mi primera impresión.

En el Génesis leo que Dios creó a la hembra humana a partir de un hueso secundario del hombre (una costilla).
“Entonces Dios, hizo caer en sueño profundo a Adán, y mientras éste dormía tomó una de sus costillas y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que Dios tomó del hombre hizo una mujer y la trajo al hombre”. (Génesis 2.21-22).
¡¡ Ojo al dato ¡¡ ….Crea a la mujer y “la trae al hombre” ¡¡

Al originarse Eva de una costilla de Adán, fue creada una mujer dependiente del hombre, ya que la mujer era parte del hombre pero el hombre no era parte de la mujer.

Por otra parte en el Génesis se dice que después de comer Eva la manzana en el Paraíso, Dios se dirigió a ella para decirle: "Multiplicaré tus dolores, parirás con dolor y tu marido te dominará".
En estas palabras sagradas tenemos la explicación del porque la iglesia insiste en que la mujer debe obedecer al marido … ¡¡ es voluntad de Dios ¡¡
Esta humillación divina la seguís arrastrando hoy en día y la arrastrareis por toda la eternidad. Por ello la Iglesia tiene hacia la mujer una conducta discriminatoria, una actitud de control y castigo propia de un ser al que se considera negativo, inferior y necesitado de tutela.
No olvidéis que la ética católica ha sido hecha por hombres para ser aplicada a las mujeres, del mismo modo que fue hecha por célibes para ser aplicada a los casados.

La mujer aparece como la tonta y la mala de la película, al dejarse engañar por la serpiente y por ser la inductora del pecado original al tentar con la manzana prohibida a Adán.
La Iglesia vio en la mujer la representación de la maldad. No sólo se predicó contra lo que hoy se llamaría la hembra provocadora, la que invita a pecar, sino que fue directamente relacionada con el mal.
Antiguamente la mujer era considerada como animal no humano, y sólo tras largas y bizantinas discusiones en el Concilio de Trento se llegó a la conclusión que tenía alma… aunque en ella aparecía unos meses más tarde que en el hombre ¡¡¡
El desprecio por la hembra humana era tal, que en los libros sagrados se incluía entre los bienes de un hombre: su casa, su asno, su esposa, y su buey.

La discriminación de la mujer que la Iglesia potenciaba con sus sermones influyó mucho en la sociedad.
Se llegó incluso a instaurar “la protestona”, un bozal con una lengua de hierro que se introducía en la boca de vuestras hembras para acallar a las que se resistían a obedecer o eran demasiado habladoras. Esta costumbre se extendió por casi toda Europa hasta comienzos de la Edad Moderna.
A lo largo de la historia, la iglesia ha visto en la hembra humana una sola utilidad…. La de la reproducción sometida a la voluntad del marido.


Leo en vuestros libros sagrados que Jesucristo vino a arreglaros el mundo en plan "guerrero” como lo demuestran sus palabras:
"No penséis que he venido a traer paz a la tierra. No he venido a traer paz SINO ESPADA. Sí, he venido a enfrentar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra y enemigos de cada cual con los de su casa":(Mat.10:34-36)-----
"He venido a arrojar un fuego sobre la tierra y ¡cuanto desearía que ya hubiera prendido! ¿Creéis que estoy aquí para poner paz en la tierra? No, os lo aseguro, sino división. Porque desde ahora habrá cinco en una casa y estarán divididos; tres contra dos, y dos contra tres; estarán divididos el padre contra el hijo, y el hijo contra el padre; la madre contra la hija y la hija contra la madre; la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra". (Luc.12:49-53)

¡Cuan lejana es la filosofía violenta de vuestro Dios, de la pacífica del bonobo¡
Puesto a “encarnarse” y a escoger a un mono para ello, más le hubiese valido hacerlo en forma de bonobo que en forma de mono domestico humano.

Pero ya que venía dispuesto a meter mano a todo para poder arreglarlo, bien podía haber intentado solucionar la grave situación social de la mujer en aquella época.
Se me antoja que una buena ocasión para ello se presentó en el momento de escoger a sus ministros, los apóstoles. Decidió que necesitaba muchos ayudantes, tantos como 12, pero sucedió que sólo le gustaron los machos del casting… y 12 machos escogió y a toda hembra descartó.
Ni una sola hembra mereció su confianza, ni en aquella ocasión ni en ninguna otra. Al negar cualquier tipo de autoridad a la mujer la seguía condenando al ostracismo de un segundo plano social.
No es de extrañar pues, que la hembra humana, a consecuencia de ello, haya sido considerada como un ser inferior al macho a lo largo de toda la historia del cristianismo.

Si Jesucristo no le dio a la mujer autoridad para predicar, no os debe extrañar que la Iglesia Católica le niegue la autoridad para consagrar, confesar, ordenar, etc. En resumen, la excluye de sus órganos de dirección y decisión.
Santo Tomás de Aquino lo deja bien claro en su Suma Teológica:
El sexo femenino no puede significar la eminencia del grado (más alto)”.
La incapacidad de la mujer para ser ordenada se basa en una supuesta triple inferioridad en ellas.
Según San Tomás de Aquino:

A. “Las mujeres son biológicamente inferiores”.
Siguiendo la visión de la procreación de Aristóteles, San Tomás de Aquino creía que una mujer nace por algún defecto en el proceso de generación.
Una mujer es un hombre defectuoso. El estado biológicamente secundario es también claro por la creencia de que la semilla masculina contiene el poder de reproducción. La madre sólo proporciona un vientre que da alimento a la semilla o feto”). [Tomás de Aquino, Summa Theologica)

B. “Las mujeres son socialmente inferiores”.
“Una mujer está sometida al hombre por naturaleza pues aunque la razón humana de algún modo esté presente tanto en los hombres como en las mujeres, sin embargo predomina en lo masculino”.

C. “Las mujeres son creadas como dependientes de los hombres”.
El hombre fue creado primero. Aunque tanto los hombres como las mujeres somos imagen de Dios en cuanto a nuestra naturaleza intelectual, el hombre es la imagen de Dios en un sentido especial”.

Por todo ello San Tomás de Aquino argumenta que, considerando estos defectos inherentes, la mujer no puede significar la eminencia de grado y, por tanto, no puede representar a Cristo como ministro ordenado.
En el Islam se repite el mismo desprecio a la mujer ya que no hay ninguna mujer que pueda ser elegida imán.

El asunto es más sangrante cuando consideramos que en la Iglesia católica, el colectivo femenino supera con creces al masculino.
En España, por ejemplo, hay 25 monasterios masculinos, con un total de 613 monjes, frente a 898 femeninos, donde tenéis a 13.843 monjas.
Una diferencia similar se da también entre las congregaciones activas: en vuestro país (España) hay 89 congregaciones masculinas con un total de 20.000 miembros. Mientras que las congregaciones femeninas son 273 con más de 73.000 religiosas.
A pesar de ser tantas, ni una sola mujer figura en puestos de responsabilidad en la Iglesia Católica. Ni tan siquiera en el Tribunal de la Rota que se encarga, previo pago, de las nulidades matrimoniales, cargándose aquello de que “lo que Dios atare en la tierra, atado queda en el cielo”
Por otra parte al frente de los 17 secretariados con que cuenta la Conferencia Episcopal no hay ninguna mujer, incluso el único departamento que, por su propia índole, tiene mujeres, está dirigido por un dominico.
Las iglesias se llenan de hembras… pero mandan los machos.
¡¡ Que vergüenza ¡¡

Las religiones han oprimido a la mujer. La mujer siempre ha topado con las Iglesias para emanciparse.




El Vaticano, una vez tras otra ha reiterado sus tendencias misóginas para con la mujer.
El ejemplo más determinante lo tenemos en la ejecución que hizo la Iglesia Católica de cinco millones de mujeres “libre pensadoras” durante los trescientos años de la “caza de brujas” (1500-1800).
Los agravios contra vuestras hembras son continuos y en muchos casos se llega al desprecio, al menosprecio y al insulto.
Fray Luis de León en “La perfecta casada” mantiene que si la mujer es capaz de aguantar el sufrimiento, todo irá bien en su matrimonio; es decir, los malos tratos ya se habían inventado en el Renacimiento y, no sólo eso, sino que se aceptaban:
"¡Oh, que es un verdugo! Pero es tu marido. ¡Es un beodo! Pero el nudo matrimonial le hizo contigo uno. ¡Un áspero, un desapacible! Pero miembro tuyo ya y miembro el más principal" (Fray Luis de León, La perfecta casada, Aguilar, Madrid, 1963, p. 110).

La doctrina oficial de la Iglesia católica ha defendido siempre un modelo de familia patriarcal en la que el poder lo ostenta el padre y en el que la mujer, aunque generosamente se la llame “compañera”, tiene como única misión la procreación y el cuidado del marido y los hijos, siempre dentro de las paredes del hogar.
La sumisión, docilidad y obediencia han sido características exigidas a las mujeres. Se las ha instado a tolerar con paciencia las posibles “debilidades” de sus esposos en beneficio de la unidad familiar, y a ofrecer sus sacrificios a Dios. Al fin y al cabo esta vida es “una valle de lágrimas” y la promesa de felicidad sólo hace referencia al más allá.
Bajo esta doctrina han vivido, sufrido y muerto millones de mujeres cuyo horizonte vital no pudo ir más lejos que las paredes de su casa y de los caprichos de su marido.

Escojo cuatro ejemplos a lo largo de la historia del Cristianismo que creo que lo ilustran bien a las claras.

1) San Pablo dice:
Si la mujer no quiere cubrirse la cabeza, entonces que se la afeite. Pero si le da vergüenza afeitársela, entonces que se la cubra”. (1 Cor 11:6 R.V.R)

2) Santo Tomás de Aquino:
El padre debe ser más amado que la madre, pues él es el principio activo de la procreación, mientras que la madre es tan sólo el principio pasivo”.
"Estrictamente hablando, la mujer es un monstruo de la naturaleza"
“Si no fuera por algún poder divino que hizo que el sexo femenino existiera, el nacimiento de una mujer sería sólo un accidente, como el de otros monstruos (un perro con dos cabezas, una ternera con cinco patas, etc.).
(De Veritate 5, 9, d. 9.).

3) San Antonio Maria Claret tiene un mensaje para las doncellas en su obra “Avisos saludables a las doncellas”. En su libro este mono domestico que los humanos habéis santificado se queja de que las mujeres anden “con la cara y la cabeza descubiertas”.




¿Cómo podéis hacer santo a alguien que diga tal barbaridad?
¿Desde cuando hay que premiar la misoginia con la elevación a los altares?
Los bonobos nos preguntamos ¿por qué os empeñáis en tapar las cabezas de vuestras mujeres? ¿Es eso “normal”?



Aparte de vosotros.. ¿Conocéis a otro animal que tape la cabeza de sus hembras?



¿En verdad creéis estar en vuestro sano juicio?
¿Cómo os atrevéis a hablar de inteligencia?
Con ejemplos como este ¿Cómo osáis afirmar que sois “animales racionales?

4) José María Escrivá de Balaguer, fundador de la secta del “Opus Dei”, escribió en “CAMINO” (la “Biblia” de los monos domésticos adscritos al Opus) la siguiente frase: “50). "Eres curioso y preguntón, oliscón y ventanero: ¿no te da vergüenza ser, hasta en los defectos, tan poco masculino?–Sé varón: y esos deseos de saber de los demás trócalos en deseos y realidades de propio conocimiento.”
Según esto y según él, las mujeres meten las narices en todas partes ya que las considera olisconas y “ventaneras”. Para él, ser varón es ser perfecto y ser hembra, paradigma del defecto.
Esto último queda al descubierto en el apartado 124 del mismo CAMINO, donde escribe, entre otros disparates, frases como "“…entre los lujuriosos dominan los tímidos, egoístas, falsarios y crueles, que son características de POCA VIRILIDAD".
El carácter misógino y machista de estas palabras clama al cielo. Pues bien, en lugar de llamarle la atención, a ese señor, la Iglesia lo hace santo ¡¡¡.
Ese mismo sujeto escribe en CAMINO: 121-. “Hace falta una cruzada de virilidad y de pureza que contrarreste y anule la labor salvaje de quienes creen que el hombre es una bestia – Y esa cruzada es obra vuestra”.

Analizando estos párrafos se observa su obsesión por la “virilidad” a la vez que nos descubre cuan ignorante fue en temas de zoología. El pobre señor se murió sin llegar a descubrir que en realidad era un primate de la misma familia del gorila o del chimpancé.
Lo dicho, “la ignorancia es muy atrevida”.

Bueno, pues aquí tenéis ejemplos de cómo cuatro “figuras” del Cristianismo machacan a la mujer. A esos iluminados la Iglesia los premia haciéndolos santos.

Tanto la mujer islámica, como la hindú, o como la cristiana hace poco, son o han sido víctimas de la dictadura del velo, mantilla o burka impuestos por religiones terriblemente machistas que se especializan en la humillación de la hembra.



Va contra los derechos humanos que un Estado imponga un modo de vestir, pero muchos países tienen leyes que castigan no llevar el velo.
En Irán, desde 1979, se instituyó el velo forzoso bajo pena de azotes y prisión, y la segregación de géneros en todos los espacios públicos, que llevó a que las mujeres fueran excluidas de numerosos espacios de estudios y trabajos, se redujo al mínimo la edad legal del matrimonio, que se fijó en los nueve años para las niñas, y se instauró la lapidación de mujeres sospechosas de adulterio.
Se realizan batidas para enviar a prisión a las que no tienen puesto el velo, al tiempo que se penaliza a las mujeres a más corta edad que a los hombres.
La discriminación sexual llega también a las personas homosexuales, que son condenas a morir en la horca sin ningún tipo de miramiento.
En nombre del Islam se oprime a millones de mujeres en el Yemen, en Afganistán, en Arabia, en Qatar...Por otra parte, cada vez hay más niñas musulmanas que desaparecen de las aulas cuando les viene la primera regla y cada vez hay más imanes antidemócratas e integristas...



A la vista de todas estas consideraciones y de todos estos ejemplos uno no puede entender, por más que se esfuerce, el hecho de que tantas y tantas hembras de vuestra especie entierren o sacrifiquen su dignidad para seguir los dictados de la religión.

Os aseguro que nuestras hembras son mucho más dignas que las vuestras.
Si en lugar de nacer bonobo hubiese tenido la desgracia de nacer hembra humana, visto lo visto sería, además de feminista, ATEA ¡¡.

Una vez más, se demuestra que verdaderamente no sois otra cosa que MONOS DOMESTICADOS.