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sábado, 31 de diciembre de 2011

EN EL PORTAL DE BELÉN...



Llevo un par de semanas que no doy crédito a mis ojos. Resulta que los monos domésticos humanos celebráis por estas fechas una de las historias que os contaron de pequeños, junto con las de Blancanieves, ratoncito Pérez, etc.
Me impresiona sobremanera el comprobar que no sólo los niños sino también los adultos se toman en serio la celebración de algo que nunca existió.


Los bonobos llevamos un mes alucinando con la parafernalia que vuestra fantasía ha montado alrededor de un pesebre supuestamente ubicado en Belén. Vuestro delirio llega al punto de “conocer” el lugar, el mes, el día y la hora de un parto ocurrido hace más de 2000 años ¡¡¡
Me contáis, eso sí, muy serios, que una hembra de vuestra especie llamada María, casada con un tal José, quedó preñada de una paloma ..que, en realidad, no era otra cosa que el Espíritu Santo disfrazado.

Me soltáis tal disparate… y os quedáis tan tranquilos. Como es natural, me tomo vuestra ocurrencia como una broma propia de estas fiestas, por cierto, bien regadas con alcohol subido de grados. Pero no, seguís serios y parece que os creéis lo que me acabáis de decir.
Todavía afectado por el impacto, cometo el error de intentar hacer reflexionar al pobre iluso.
Le puntualizo: “Teniendo en cuenta que vuestra especie tiene 46 cromosomas y la paloma tiene 80, es totalmente imposible que ambas especies se puedan cruzar. ¡¡Ni harto de vino puedes imaginarte que un hombre preñe a una paloma o que una paloma preñe a una mujer¡¡. Una hembra de vuestra especie sólo puede quedar fecundada con semen de un macho de la propia especie”.

Le ayudo a pensar, recordándole que por ley de genética el hijo tendrá características de ambos padres.
“Por lógica biológica (la más lógica de las lógicas) el niño resultante del cruce imposible, primate-ave, debería nacer con alas, plumas, escamas en sus patas, garras o/y pico… y con posible querencia por el grano como principal alimento… ¿No te parece?”.

“Viendo como eres y como razonas, me atrevo también a desvelarte otro secreto para evitar que sigas haciendo el ridículo.
Entre tú y yo, …te lo cuento porque ya eres mayor, o así me lo parece a tus 40 años… los ratones no colocan regalos bajo tu almohada cuando se te caen los dientes y, además, ningún ratón figura con el apellido Pérez en ningún directorio”

Presiento que mi revelación le ha dejado tocado y, por un momento, me siento culpable, quizá debiera haber esperado unos años más para ayudarle a tocar de pies en el suelo.
Para no liarle más prefiero no preguntarle sobre si considera adulterio que una mujer casada se líe con la paloma que la deja preñada a espaldas del marido.
Me dispongo a marchar pero no sin antes hacerle otra pregunta:
“Oye, para ti ¿Quién era el Espíritu Santo?”
Y sin pestañear, y de carrerilla, me suelta: “El Espíritu Santo es el Padre y es el Hijo. Son tres personas iguales y a la vez distintas. Es la Santísima Trinidad”.

El pobre no hace otra cosa que repetir lo que los brujos de la tribu le han enseñado y al igual que sus correligionarios, lo capta, lo memoriza, lo asume y lo suelta, sin pasarlo por el tamiz de la reflexión.

Es mi turno. Mirándole fijamente le pregunto: “Si para ti y para los seguidores de tu religión el Espíritu Santo es el Hijo… me estas diciendo que la Virgen quedó preñada del hijo que iba a parir nueve meses más tarde. ¿Te das cuenta del inmenso disparate que acabas de decir? ¿No te da vergüenza hablar sin pararte antes a reflexionar?
Tú serias capaz de creerte que hay vacas azules a topos rojos que vuelan… para ello sólo hace falta que lo veas escrito en un libro y que te lo cuente el brujo de turno”.
Le dejé con los ojos abiertos como ventanales…uno miraba hacia arriba y el otro hacia abajo.

Y Hablando del libro de los disparates…
Llego a mi casa, leo un poco del Catecismo de vuestra religión y allí veo que sigue el festival del disparate.
Agárrense ¡¡¡ Sobre el tema mencionado, se reafirman en lo manifestado por el feligrés interpelado. Pero el Catecismo va más allá, se supera con un nuevo hiperdisparate. Dice así:"La virgen fue virgen, antes, durante y después del parto" ¡¡

Un mamífero sólo puede ser virgen si no copula … Pero que lo sea durante la gestación y que siga siendo virgen después de parir … esto, no hay ser vivo que se lo pueda creer. A no ser, claro está, que su domesticación sea tan profunda que no de margen al cerebro para que pueda hacer bien su trabajo.

El disparate de la virginidad pone una vez más sobre la mesa la obsesión por el sexo que anida en las mentes de los brujos de la tribu.

Durante más de un mes he visto cantidad de belenes en pinturas, lugares públicos y privados.
El decorado es un establo. Los personajes son un équido, un bóvido y tres primates de la familia Hominidae. Por encima de ellos, y revoloteando fuera del portal, sobre la entrada, se exhibe un animal monstruoso que parece arrancado de la mitología más arcaica. Tiene forma humana pero …con alas. Es decir, es mitad mamífero, mitad ave.
¡¡ Cuidado ¡¡ esta figura validaría la hilarante teoría del cruce mujer-palomo…¡¡ hay que tener fantasía ¡¡
Los catalanes, sin embargo, rompen la monotonía de lo repetido. En sus belenes nunca falta la imagen de un pastor cangándose en mitad de la fiesta.


Como veis, volvemos al mundo del encefalograma plano.
Pero lo que pone los pelos de punta es una escena que se repite machaconamente en cada belén y en cada pesebre.
TODOS los protagonistas, José, María, pastores, reyes, etc. Se abrigan con variedad de túnicas y ropajes. TODOS, excepto uno, justamente el más débil, el más desvalido, el que necesita más protección.


El recién nacido se representa prácticamente desnudo ante la multitud de figurantes que no mueven un dedo para reparar la desidia de unos padres que pasan olímpicamente de los derechos del niño y que practican el mal trato del menor.
Ni a José, ni a María se les ocurre desprenderse de una de sus túnicas para arropar a su bebé.

He estudiado vuestras reacciones ante estas escenas y aún es hora de oír un comentario de indignación a favor del menor ante el trato de abandono al que le someten sus padres.
En todos los rincones del mundo donde vuestra religión se ha impuesto, casi siempre por la fuerza de la espada o de la tortura de la Inquisición, se representa cada año, por estas fechas esta escena vergonzosa ante vuestras caras … llenas de alegría pero vacías de piedad.
Y mientras tanto vuestra mente continúa en punto muerto.

Cuanto más os conocemos los bonobos… más felices somos de no ser como vosotros.

Felices fiestas del “Sol Invicto” a todos los ateos, antiteos y agnósticos… y a todo el resto de animales del planeta.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

EL CRISTIANISMO: UNA SARTA DE MENTIRAS, PLAGIOS Y MITOS.

Desde que me he instalado entre vosotros he puesto especial interés en estudiar las extrañas y disparatadas costumbres que tenéis los monos domésticos en todo lo que atañe a vuestras religiones.

Me sorprende que para adorar, os hayáis inventado los dioses más crueles, despiadados y sádicos que imaginar se pueda. No salgo de mi asombro al comprobar que todas vuestras religiones supuestamente monoteístas, os amenazan con castigos eternos si no hacéis lo que ellas os dictan. Y veo con estupor que muchos de vosotros cedéis y os allanáis ante el chantaje sagrado.
¡¡Pobres infelices ¡¡ ¿Dónde esta vuestra personalidad? Y ¿Dónde esta vuestra supuesta inteligencia?

Lo más divertido y a la vez lo más triste, es comprobar que los dioses protagonistas de vuestras religiones monoteístas son siempre monos domésticos. Es divertido, por el detalle de escoger mamíferos primates para representar a vuestros Dioses en la tierra, y triste a la vez, porque ello nos habla de vuestra soberbia y de el descarado especismo del que habitualmente hacéis gala.

Por pura soberbia de especie os inventáis un Dios que pertenezca a vuestra especie zoológica. Como sois primates, representáis a vuestros dioses en forma de primate y, como sois monos domésticos, los representáis como tales. Con ello os aseguráis que Dios se parezca a vosotros para, de esta manera, satisfacer vuestro ego.

La religión predominante en la zona geográfica en la que me hallo es la religión católica, y aquí la situación es verdaderamente hilarante por lo ridícula.
Resulta que, como hemos visto, al Dios etéreo de los cristianos lo representáis en vuestras pinturas y grabados en forma primate…a pesar de definirlo como espíritu ¡¡¡ En qué quedamos ¿Es espíritu o tiene cuerpo?

Contáis en vuestro libro sagrado (la Biblia) que este Dios mandó a su hijo Jesucristo (encarnado como mono doméstico) para que muriera en la cruz y así poder “salvaros”.
La cosa tiene morbo y kilos de Gore, a saber: El Padre celestial manda a su propio hijo a la Tierra para que se lo maten… y de esta manera poder “salvar” de la muerte eterna a la humanidad, …que el mismo Padre celestial a condenado a morir y a que pueda caer en las penas eternas del infierno, …¡¡¡ INFIERNO QUE EL MISMO PADRE ESPIRITUAL HA CREADO PARA ELLOS, para así poder torturarles después de muertos durante toda la eternidad como venganza ¡¡¡
Convendréis conmigo que la situación es de lo más cómico y digna de “camisa de fuerza” por lo enrevesado del bucle.

Lo verdaderamente dramático es que esta historia os convenza y os parezca bien.
Los bonobos estallamos en interminables carcajadas cada vez que se la oímos contar a vuestros misioneros. Aunque admitimos que nos cabrea un tanto el hecho de que os escojáis como modelo a la hora de inventar a vuestros dioses y os olvidéis de las demás especies de animales, lo cierto es que no debería extrañarnos tanto ya que uno de vuestros monos domésticos históricos, Adolf Hitler, se hizo famoso al poner a su raza aria como modelo de perfección para toda la Humanidad. Como veis en temas de religión la mayoría sois tan nazis como el propio Hitler.

También nos llama la atención a los bonobos el hecho de que os copiéis las religiones partiendo de un mismo patrón. Ello nos demuestra un par de cosas: Primero, que tenéis muy poca imaginación y, segundo, que sois muy poco inteligentes.
Si pensarais sólo un poquitín, deberíais llegar a la conclusión de que el hecho de copiar (más que copiar, diría “fusilar”) religiones antiguas, os quita todo atisbo de credibilidad al quedar al descubierto que vuestra religión es falsa por estar basada en la mentira.

En un grabado de hace unos 3500 años, situado en las paredes del templo de Luxor en Egipto, hay imágenes de la “Anunciación” de que la virgen Isis concebirá a Horus. También aparecen imágenes de la Inmaculada Concepción y del nacimiento y adoración de Horus. Todo aparece tal como lo copiaron los tramposos cristianos …3500 años más tarde.

La historia de Noe y el Arca es también copia de tradiciones. El concepto de diluvio universal es copia de copias. Hay más de 200 citas de lo mismo en diversos periodos y épocas.

En la epopeya de Gilgamesh escrita 2.650 años antes de Cristo se pone una vez más en evidencia el fraude del Cristianismo. Esta historia nos habla de un gran diluvio ordenado por Dios y una Arca con animales salvados sobre su cubierta. Incluso aparece el episodio de la paloma al final del diluvio.
Como veis la estafa cristiana no se queda corta.

Otra historia que el cristianismo copia es la historia del Moisés colocado en una canastilla de caramillo a la deriva en un río para salvarle de un infanticidio, rescatado más tarde por una hija de reyes y criado como un príncipe.
Esta historia fue copiada línea a línea del mito de Sargón de Akkad ….unos 2.334 años antes de Cristo ¡¡¡¡.Cuando nació Sargón fue puesto en una canastilla de caramillo para evitar su infanticidio. Fue rescatado y criado por Akki una reina medio matrona”.

Además, Moisés es conocido como el “presentador de leyes”, el donante de los 10 mandamientos de la ley mosaica.
La “idea” de una ley traspasada por Dios a un profeta en una alta montaña, también es una copia descarada.
En la India, Manu, fue el presentador de leyes.
En Creta Minos subió al monte sagrado donde Zeus le dio el Libro Sagrado. ¿Os suena?
En Egipto fue Mises quien llevó las tabletas de piedra con las leyes de Dios escritas. ..Más de lo mismo
¡¡ Cuántas y cuántas coincidencias en las historias de Manou, Mino, Moisés y Mises ¡¡.

Si analizamos ahora los 10 Mandamientos, nos topamos de nuevo con plagios de las leyes del antiguo Egipto. Las “inspiraciones” son tomados del sagrado Libro de los Muertos de los egipcios, y concretamente del hechizo 125.
Donde allí dice “No he robado”, vosotros escribís “No robarás”. Donde dice “No he matado”, vosotros escribís “No matarás”. “No he dicho mentiras” lo convertís en “No mentirás”, etc.

De los egipcios lo copiáis todo, copiáis todas las bases de vuestra religión: El bautismo, la Vida Eterna, el Juicio Final, la Inmaculada Concepción, la Crucifixión y, para colmo de colmos…también la Resurrección.
¿Os parece poco? Pues aún hay más… Copiáis de ellos también: Los Salvadores, la circuncisión, el Arca de la Alianza, la Sagrada Comunión e incluso el esperpéntico episodio del Diluvio Universal.
Y sigue la interminable lista de plagios: la Pascua, la Navidad (el 25 de diciembre), la Pascua de los judíos, etc., etc., etc.


¿No os basta tanta evidencia de estafa para apostatar de vuestra religión?


Pasemos ahora al análisis de los orígenes de algunas religiones:

Como sois monos diurnos, por desgracia para nosotros, demasiado próximos a los bonobos, y a los chimpancés, no es de extrañar que améis el día y odiéis la noche, ya que precisamente era durante la noche cuando más peligro corríais de caer bajo las zarpas de los leopardos cuando aún dormíais en los árboles.
Consecuentemente entendemos como lógico que en vuestras primeras creencias adorarais al Dios Sol y temierais al Dios de las tinieblas (el Seth de los egipcios y el demonio de los cristianos, también llamado “Rey de las tinieblas”…como Seth).
El Sol era adorado como portador de vida, se le conocía como “Dios Sol”, “Salvador”, “Luz del Mundo”, “Sagrado Hijo de Dios”, etc. Tres mil años más tarde llamaríais también así a Jesucristo.

3000 años antes de que se fundara vuestra religión, se adoraba a Horus, el Dios del sol de Egipto. Como nunca habéis dejado de ser soberbios, también a este Dios lo representabais en forma de mono doméstico…aunque eso sí, con cabeza de halcón y con el Sol sobre la cabeza.




Los jeroglíficos egipcios nos explican su historia. Son ellos los que nos cuentan que Horus nació el 25 de diciembre de la virgen Isis en un pesebre.
Su nacimiento fue acompañado por una estrella de Oriente que guió a tres Reyes que llegaron para adorarle.
También nos cuentan los jeroglíficos que, a los 12 años, fue un niño prodigio que era maestro de maestros y que, a los 30, fue bautizado por Anup el Bautista, en el río Jordán para así poder empezar su ministerio.
Y siempre según los jeroglíficos… se hacía acompañar por 12 discípulos, con los que hacía milagros, llegando incluso a caminar sobre las aguas.
Después de ser traicionado por Tifón, fue crucificado entre dos ladrones y enterrado durante tres días para resucitar a continuación.

¡¡QUE CASUALIDAD ¡¡ ¿OS SUENA LA HISTORIA?... pensad que eso ocurría 3000 años antes de que fundarais vuestra religión, y copiarais con descaro toda la historia.

¿Cómo se puede ser tan chapucero? ¿Conocéis algún plagio más vergonzoso que el de la religión que profesáis en vuestro país?.
Vuestros brujos llevan ya más de 2000 años intentándonos vender como original una historia que otra religión inventó tres mil años antes.
No os habéis limitado a “tomar ideas” ¡¡ las habéis copiado de otras creencias (todas ellas paganas) con toda vuestra jeta …que ciertamente es inmensa¡¡.

Pero sigamos…. Attis de Frigia, nació de la virgen Nana, casualmente, un 25 de diciembre. Fue crucificado en un árbol para “salvar a la humanidad”, depositado en una tumba y después de tres días resucitó, encontrando sus apóstoles la tumba vacía.
Poseía la virtud de ser Padre e Hijo a la vez. Fue denominado como “Buen Pastor", “El Supremo Dios", “El Unigénito Hijo de Dios”, “El Salvador”.




Como veis siguen las “casualidades” y la desfachatez de la copia.

En la India nos encontramos con otra serie de “coincidencias” vergonzantes:
El nacimiento de Krishna fue anunciado por una estrella. Por supuesto, también fue hijo de virgen (la virgen Devaki). Y naturalmente también le “tocó” nacer en una cueva iluminada por una estrella y con vacas a su lado.
También aparece el episodio (que luego copiaría vuestra religión) en el que el Rey Kansa intentó buscar al Cristo Hindú, ordenando asesinar a todos los niños varones nacidos esa misma noche.
Krishna viajó mucho, efectuando varios milagros; resucitó muertos, curó leprosos, sordos y ciegos. También es crucificado en una cruz donde queda con los brazos extendidos. Una vez muerto descendió a los infiernos, pero definitivamente al tercer día ascendió a los cielos.
Krishna es la segunda personificación de la Trinidad Hindú. ….Más y más sonrojantes coincidencias




Nos vamos ahora a Grecia. Allí tenemos una nueva repetición del mismo cuento. Dionisio nació de una Virgen un 25 de diciembre y en un pesebre. Llevó a cabo diferentes milagros. Realizó una procesión triunfal montado en un burro. Transformó agua en vino. Dio de comer alimento sagrado a sus seguidores y recibieron así el cuerpo de Dios. Resucitó entre los muertos un 25 de marzo (como vuestra Pascua).

Es identificado con el símbolo del carnero y el cordero, y denominado como “Rey de Reyes", “El Unigénito de Dios", “El Redentor", “El Salvador", “El Alfa y el Omega". Epítetos que también copiaríais (con vuestro “morro” habitual) para vuestro Jesucristo.




El mismo truco, la misma mentira y la misma estafa se repite en Persia. Mitra (otro Dios solar) nació un 25 de diciembre, en una cueva, hijo de una Madre Virgen. Descendió del cielo como hombre para salvar a la Humanidad de sus pecados, siendo conocido como “El Salvador" “El hijo de Dios", “El Redentor", “El Cordero de Dios".
Viajó junto a doce discípulos convirtiéndose en un maestro e iluminador de los hombres. Fue sepultado durante tres días y resucitó de entre los muertos. Organizaba comidas Sagradas a base de pan y agua, o pan y vino, para simbolizar el cuerpo y la sangre del sagrado Tauro (Dios).
Como era de esperar tuvo 12 discípulos.Al igual que vuestras copiadas celebraciones, los festivales Mitraicos eran dos, uno hacia el solsticio de invierno para celebrar el nacimiento (vuestra copiada Navidad), y otro hacia el solsticio de primavera que simboliza a su muerte y resurrección (vuestra copiada Semana Santa).
El día sagrado dedicado a Mitra era, ¡¡ como no ¡¡, el domingo (otra copia más).





Y ¿Qué decir de Buda ? … pues, tres cuartos de lo mismo.
Nacido de la virgen MAYA un 25 de diciembre; anunciado por una estrella y adorado por hombres sabios con costosos regalos (Reyes Magos). También sanó a personas enfermas, y como los demás, también fue como vuestro Jesucristo un precursor del “Surf” ya que, como tantos otros, caminó sobre las aguas ¡¡¡.

El mismo truco de magia que atribuís a vuestro Jesús se le ocurrió a Buda, ya que en una ocasión alimentó a 500 personas con una pequeña cesta de bollos.

Muerto, fue sepultado y resucitó de entre los muertos, luego de que su tumba fuese abierta por una fuerza sobrenatural. Seguidamente ascendió a los cielos (Nirvana). Denominado “El Buen Pastor", “Carpintero", “Alfa y Omega", “Maestro", “La Luz del Mundo", “Redentor", etc.



Comprenderéis que, después de lo visto, suena a estafa, mentira y tomadura de pelo, el hecho de que vuestro Jesucristo naciese de la virgen Maria, un 25 de diciembre. Así como que su nacimiento fuera anunciado por una estrella de Oriente que guió a los Reyes Magos para poder adorarle.

Como también suena a tomadura de pelo la coincidencia de que a los 12 años fuese un niño-maestro o que a los 30 fuese bautizado en el mismo rió Jordán por Juan el Bautista.
La confirmación de la sarta de mentiras la tenemos en la múltiple coincidencia de que, como tantos otros dioses tuviese, precisamente, 12 discípulos, de que hiciese milagros, de que caminara sobre las aguas, resucitara a muertos y curase enfermos y que además (y como a los demás) se le conociera como “Rey de Reyes”, Hijo de Dios, Luz del Mundo, Alfa y Omega, Cordero de Dios, etc.

Y por si todo esto no bastara, también os apuntasteis a que (como todos los demás), fuera crucificado, muerto y sepultado por tres días y que, como todos ellos, resucitara y subiera al Cielo.

Suponiendo que la historia fuese cierta; al haber tantas versiones de lo mismo repartidas en diferentes milenios queda claro que sólo UNA puede ser verdadera y que las demás copias serían falsas.
Como es lógico, la única que no es copia es la primera, ya que las demás son copias de esta y, por lo tanto, sería la única verdadera.
Consecuentemente, la última copia en aparecer sería la más falsa de las falsas…. Y esa es precisamente la que vosotros identificáis como vuestra religión, la religión Cristiana.

¿De qué vais?
Una cosa es que os engañen con una mentira repetida milenio tras milenio con casi cada Dios conocido. Pero lo más grave es que vosotros seáis tan pánfilos y cegatos como para no daros cuenta de la chapuza basada en la sistemática repetición de hechos calcados en frases y números.
¿Para qué os sirve el “coco”?
¿Habláis en serio cuando nos decís que sois animales racionales?.

Entre los bonobos más cultos os puedo asegurar que vuestra Biblia tiene la misma credibilidad que tendría un libro escrito por vuestro “adivino” Rappel, o por la Bruja Lola, ya que no deja de ser un libro de literatura astro-teológica. Lo más divertido (por lo ilustrativo) es que se hallan transferencias en el mismo libro.

En el Viejo Testamento esta José que será el verdadero prototipo de otro mito, Jesucristo…en el Nuevo Testamento.
Y por supuesto como el José del Viejo Testamento nació de parto milagroso… Jesucristo nació de la misma manera.
José tenía 12 hermanos …Jesucristo se hermanó con 12 discípulos.
José fue vendido por 20 monedas de plata…. Jesucristo fue vendido por 30 monedas de plata (ya sabéis que con el paso del tiempo suelen subir los precios).

Un hermano de José, llamado Judas, sugiere la venta a traición de José… el discípulo Judas se ofrece a vender a Jesucristo en el Nuevo Testamento.
José empezó su trabajo a los 30 años …. Ya supongo que adivinareis a que edad lo inició Jesucristo…¡¡ Bingo ¡¡ …. A los 30. …

Y así seguiríamos hasta que se hiciera de noche ( y son las once de la mañana cuando escribo este artículo).

Está claro que ante ello cabe preguntarse ¿Hay evidencias NO BIBLICAS de la presencia de Jesucristo en la Tierra ?
Teniendo en cuenta que las menciones bíblicas no nos valen por ser falsas al ser plagios evidentes, deberemos buscar entre los escritos de los historiadores de la época. Pues bien, de la extensísima lista de historiadores que vivieron por aquellos tiempos en la zona Mediterránea,
¿Sabéis cuantos de ellos documentan la existencia de la figura de Jesucristo?

¡¡ NINGUNO ¡¡

A pesar de ello hay cuatro historiadores que, sin evidencias, parece que abogaron por la existencia real de Jesucristo. Tres de ellos fueron: Plinio el joven, Suetonius y Tácito.
Cada una de su pobres aportaciones a la causa consta de unas pocas frases en las que aparece el nombre “Cristo”. Pero no debe olvidarse que en aquella época Cristo no era un nombre, sino un título que más o menos significaba “el Ungido”.
Del cuarto historiador mejor no hablar. Se trata de un tal Josefus, que se demostró de manera reiterada y durante centenares de años que se trataba de una nueva falsificación. Evidentemente, y como cabía esperar, tal superchería es negada por los cristianos y su figura es revindicada por el interés común de vuestros brujos tribales. Total, “una mentira más apenas se nota”.

Y ahora una pregunta para los monos domésticos que me leéis. Si uno de vuestros monos domésticos, después de una vida sembrada de milagros, después de andar sobre las aguas, y de que fuese capaz de resucitar después de muerto y a continuación subiera a los cielos …para más tarde hacer subir a su madre ¡¡ viva ¡¡ ¿Creéis de verdad que no figuraría en el registro de la Historia?

El invento de la figura de Jesucristo con sus historias y aventuras fue de suma utilidad política en aquellos tiempos, y aun lo es hoy en día, para poder controlar desde el poder religioso y político a la creciente sociedad de monos domésticos.

Si en el 325 el Emperador Constantino convocó el Concilio de Nicea, fue para poder establecer en aquella reunión la política cristiana que le interesaba para controlar su reinado.
La idea fue exitosa, ya que el Vaticano dominó con su política cristiana a toda Europa durante 1600 años… eso sí, con la Biblia en una mano y la espada en la otra.
En el nombre de Dios mataron a los que no compartían sus creencias religiosas cristianas durante años y años por medio de las Cruzadas. Los que dudaban o no compartían su doctrina, eran horriblemente torturados y asesinados en el nombre de Dios …y de la Santa Inquisición.

Ciertamente habéis escrito la Historia de vuestra religión con sangre, con la sangre de los justos disidentes.. y no contentos con ello, les seguís persiguiendo después de muertos con las mentiras de las penas eternas del infierno entre el fuego y las torturas más atroces. ¡¡Malditos seáis por ello ¡¡¡

Nuestra satisfacción y la de las demás especies que parasitáis, matáis y extinguís está, precisamente, al veros esclavos de vuestra religión por el resto de vuestras vidas. Así purgareis parte de vuestras fechorías.

Recordad que una historia, un mito o una mentira no puede funcionar si no es creída por una gran parte de la comunidad.
Los brujos de la tribu os han logrado convencer de que hay un hombre invisible que vive con su madre en el Cielo, que os observa donde estéis y que lo ve todo, que os controla, y que cuando muráis os va juzgar…y condenar a penas eternas del infierno …SI NO OS HABEIS TRAGADO LA HISTORIA QUE SO OS CONTÓ ¡¡


Verdaderamente los bonobos estamos de suerte. El azar quiso que no perteneciéramos a vuestra especie.

En fin, una vez más os estáis preparando para celebrar de nuevo un 25 de diciembre. Pero, mi pregunta es… ¿Cuál pensáis celebrar? El Egipcio?, el de los persas?, el los griegos? O por ventura el de Attis de Frigia? O quizás el de Buda? O cualquier otro…como por ejemplo el más falso de los falsos por ser el último copiado, es decir, el que se ha limitado a copiar las copias de las copias, en otras palabras: el que celebra el nacimiento de Jesús?.
Conociendo vuestro nivel intelectual como monos domésticos…apuesto que celebrareis precisamente este. Pues…que os aproveche ¡¡

Nosotros los bonobos también celebraremos el 25 de diciembre, pero no el vuestro. Nosotros celebraremos el de los orígenes, el primero, el que no es fruto de las copias. El mismo que celebraban vuestros antecesores antes de ser domesticados.
Celebraremos el nacimiento del Sol, el “Rey de Reyes”, EL QUE DA LA VIDA… CADA DÍA.
Os dejamos para vosotros a vuestro Dios… EL QUE OS DA LA MUERTE, después de una corta vida ¡¡

Desde aquí los bonobos os deseamos que paséis un feliz 25 de Diciembre. Es decir, un feliz día… del SOL INVICTO ¡¡¡


martes, 23 de diciembre de 2008

LA MENTIRA DE LA NAVIDAD

Desde que estoy entre vosotros (se cumple un año ya) no he dejado de sorprenderme por vuestra actitud hacia la vida y hacia todo lo que os rodea.
Me impactan profundamente, y a menudo muy desagradablemente, la mayoría de vuestras filosofías. Reflexionando sobre ellas, uno no debe extrañarse de que os matéis los unos a los otros y de que sigáis destruyendo sin cesar el entorno natural que os rodea.
Observo con pena que en vuestro país habéis sido domesticados (vosotros diríais “educados”) en el nacional catolicismo y eso se deja notar en lo que atañe a vuestra relación con los demás animales o en lo que opináis sobre el sexo, la tolerancia, los avances científicos, las costumbres, las supersticiones, etc.

Como sabéis, la religión es un factor geográfico. Si hubieseis nacido en Marruecos tendríais una religión, si habitaseis en la India tendríais otras creencias completamente distintas, y lo mismo os ocurriría si vivieseis en otro rincón del mundo.
En la zona geográfica en la que me hallo en estos momentos, y en la que os ha tocado vivir, predomina la religión católica.
Una religión que os ha marcado profundamente, y a mí también al considerar la gran cantidad de mentiras en las que basa su doctrina.

Lo más triste, sin embargo, no es ya que intenten engañaros con falsedades, promesas y amenazas los brujos de la tribu, lo verdaderamente patético es… que lo consigan, porque eso ridiculiza vuestra supuesta inteligencia.

En estas fechas estáis inmersos en la preparación y disfrute de las fiestas navideñas. En vuestra ignorancia, estáis convencidos de celebrar una fiesta religiosa, cuando en realidad, lo que celebráis es una fiesta pagana.

Una de las habituales mentiras que os ha metido en la cabeza la Iglesia desde que os adoctrinó de pequeños, es la de que Jesucristo nació el 25 de diciembre de hace 2008 años.
Dada vuestra poca afición a pensar sobre lo que os dicen los curas, no es de extrañar que deis por bueno cualquier cosa que os dicte la autoridad eclesiástica, por disparatada que sea. “Lo que diga el brujo de la tribu desde lo alto del pulpito…va a misa” (y nunca mejor dicho).

Uno sospecha de la “verdad” cuando contrasta lo que dicen sobre sus dogmas las diversas religiones con las que os habéis empeñado en complicar y amargar vuestro breve paso por este mundo.

Vosotros, por católicos, estáis convencidos de que Eva mordió una manzana ¿De dónde habéis sacado tal cosa? El Antiguo Testamento no habla de manzana sino de “fruto prohibido del Edén”. Pues bien, curiosamente la Iglesia católica “ya sabe” de que fruto se trataba, “era una manzana”. Lo malo (y a la vez divertido) es que para los judíos se trataba de un higo; para los ortodoxos era una naranja y para los islámicos, fue un vaso de vino.
¡¡¡ A ver si os aclaráis ¡¡¡ porque con vuestras contradicciones no lográis otra cosa que sembrar dudas y hacer el ridículo.

Son muchos los estudiosos que niegan que Jesucristo existiera realmente, tantos, como los que afirman que sí existió. Las dudas se suscitan, entre otras razones, por la falta de pruebas y por la gran cantidad de contradicciones en las que incurren unos y otros.

Sin embargo, imaginemos por un momento que sí existió un personaje que se hizo llamar Jesús. Si utilizamos una de las computadoras de última generación que la ciencia ha puesto en vuestras manos y le introducimos los datos antropométricos de un palestino del siglo I, nos da la imagen de un individuo de altura media, de frente baja, de piel y pelo oscuros, muy parecido a la idea que tenemos de un hombre primitivo.
Estaréis de acuerdo conmigo que este look “vendería” poco por ser poco atractivo, pues bien, la Iglesia (que sabe mucho de marketing, por la cuenta que le trae) le cambia la imagen al protagonista para que os impacte favorablemente y os lo presenta alto, guapo y rubio para que, de esta manera, se acerque más al concepto que tenéis de un líder y os sea más fácil adorarle. Así es como se os manipula.

Aunque muchos de vosotros me recalcáis que la Navidad es un invento del Corte Inglés yo os debo insistir en que, en realidad, la Navidad no deja de ser un invento del Cristianismo basado en la mentira.

No encontramos nada escrito en relación con la Navidad como celebración, en la Biblia; ni Pedro, ni Pablo, ni Juan, ni ninguno de los apóstoles hace mención de dicha fiesta, por lo cual se entiende que no se celebraba en la antigüedad.
Por esta razón, la Iglesia primitiva tampoco se atrevió a celebrar esta fiesta.

El primer lugar donde se menciona una fecha de nacimiento de Jesucristo es en Egipto.


San Clemente de Alejandría se asombró de que algunos teólogos egipcios hablaran no solamente del año, sino también del día en que ocurrió el nacimiento de Jesús, que suponían era el 20 de mayo. Más tarde se creyó que Cristo había venido al mundo el 19 o 20 de abril o incluso el 6 de enero.
El que estableció definitivamente la fecha del 25 de diciembre fue el Papa Julio I, para eliminar la enorme discrepancia que había en cuanto a la fecha del nacimiento del Hijo de Dios, al creer unos que había nacido en mayo, otros en abril, otros en enero, etc.

Julio I dictaminó que Jesús había nacido el 25 de diciembre, y punto (sólo le faltó especificar a que hora saltó la feliz noticia).

Ante tanta incógnita es justo que nos preguntemos ¿De dónde proviene la Navidad?
La historia nos dice que al aceptar el emperador Constantino la doctrina de Jesús, se decidió a cristianizar muchas festividades paganas.
Un ejemplo lo tenéis en las celebraciones de la Pascua de Resurrección de Jesucristo. Las celebraciones cristianas de la Pascua son posteriores y coincidentes en fechas con los festivales en honor a la diosa pagana llamada Astarte. (Ver el libro titulado “Las dos Babilonias”, página 103 (J. Hislop)).



Por otra parte, con anterioridad a la navidad ya existían unas fiestas conocidas como "SATURNALES", celebradas por los romanos paganos. Estas fiestas se extendían del 17 al 24 de diciembre y, precisamente, el día 25 de diciembre, tenía lugar la celebración más importante, la que conmemoraba el nacimiento del Dios Sol. Se trataba de la festividad de Brumalia que celebraba el solsticio de invierno (el día más corto del año y el nuevo sol).
Durante esas fiestas se celebraban grandes banquetes con intercambio de regalos ¿Os suena el “detalle”?


La fiesta del “Natalis Solis Invicti", data de la tradición babilónica que recordaba a Mitra, Baco, Adonis, Horus, Osiris, Júpiter, Hércules y Tammuz, hijo de Nimrod, que habían nacido en la misma época invernal, conocida hoy como Navidad.
De ahí surgió la idea de unir el nacimiento de esos dioses con el nacimiento de Jesús… total, ya no venía de un nombre más ¡¡¡

Las fiestas del solsticio de invierno eran fiestas paganas de los mayas, aztecas, romanos, griegos, egipcios, etc.,
Tienen lugar cuando el sol triunfa sobre la oscuridad, precisamente cuando los días se empiezan a hacer más largos.
Es interesante hacer notar que la cristiandad menciona muchas veces la frase “la luz divina” en sus escritos, lo cual no deja de ser una “traición” del subconsciente al rendir culto al sol.

El avispado, y tramposo Papa Julio I, no escogió la fecha del 25 de diciembre al azar. El muy cuco buscó una fecha con festividades y celebraciones ya constituidas para obtener de esta manera el favor de la población y así a la vez poder cumplir sus anhelos de sustituir una fiesta pagana por una fiesta religiosa.
La fecha escogida coincidía con las festividades que se realizaban en muchos de los desplazamientos de peregrinos durante el solsticio de invierno: las ceremonias vikingas en honor de Odín, las Saturnalias romanas, el nacimiento del dios indoiraní Mitra, etc.
Debo llamar vuestra atención sobre el “sugerente dato” de que un viejo mito oriental dice que Mitra (dios protector del orden cósmico y de la justicia humana, que garantizaba los tratados de paz) salió de su roca un 25 de diciembre para arrancar a los hombres de las garras del mal, y unos pastores asistieron a su nacimiento. ¡¡¡ QUE INMENSA CASUALIDAD ¡¡¡ ¿NO OS PARECE?
Gracias a esta trampa, la Navidad, como fiesta del Nacimiento de Jesús, ha sido fácilmente asimilada al retorno del Sol y al regreso de la luz.

Veamos ahora una nueva prueba para poner al descubierto la gran mentira de la fecha del nacimiento de Jesús.
La figura clave es la de un monje conocido como Dionisio el Exiguo que en el año 523 dC., encontrándose en un convento de Roma, recibe del Papa Hormisdas (Pontificado 514/523) el encargo de establecer el año primero de la Cristiandad a partir de la fecha del Nacimiento de Jesucristo.

Dionisio el Exiguo era un famoso matemático y teólogo nacido en Escitia Menor (actual Moldavia) denominado así por su baja estatura; el monje estudió la Cronología Romana y la correspondiente a los distintos Pueblos Antiguos mencionados en los Libros del Antiguo Testamento.


Dionisio instituye el denominado Anno Domini Nostri Iesu Christi, a partir del cual comienza la Era Cristiana; para ello establece que Jesucristo nació el 25 de diciembre del año 753 a.u.c. (ab urbe condita, desde la fundación de la Cuidad de Roma).
El problema es que ese buen hombre comete 3 graves errores, a saber:

Primer error. - Se equivoca en el cálculo, puesto que estudios posteriores determinan como cierta una fecha que difiere de la original estimada por Dionisio en 4, 5 o 6 años (según las versiones) debido a un error en la datación del Reinado de Herodes I el Grande (Reinado 37/4 AC.); por lo tanto el año 1 corresponde al 749 a.u.c. (adoptó 5 años de diferencia).
No obstante, y a pesar del error reconocido, la Iglesia sostiene la datación inicial de Dionisio. Lo cual nos habla, una vez más, de su tendencia a la chapuza.

Segundo error. - Aquí el error es conceptual, pero no atribuible al mismo Dionisio, sino a la falta de conocimiento que se tenía en Europa del concepto del “0″ (cero). Sobre el origen conceptual del “0″ también hay ciertas discrepancias; algunos sitúan su origen en África (actual República Democrática del Congo), otros lo atribuyen a Babilonios, Indios o Mayas.
En todo caso, Dionisio denomina Año 1 del Señor y empieza a contar a partir del año, esto es a partir de los 365 días.
Para tratar de clarificar, hagamos abstracción del error de años; para el análisis dais por cierto que Jesús nació el año 1 (753 a.u.c.) cuando, en realidad, debió ser el 752 a.u.c. ya que como es lógico cabe suponer que no nació con 1 año de vida sino con “0″ años de vida, el día 1 del año “0″ y no el día 1 del año 1. Vuestra Iglesia, aun hoy, sigue ciega para este error (chapuza sobre chapuza).

Tercer error. - Dionisio pasó por alto las Sagradas Escrituras de Lucas y Mateo al determinar el día y mes del Nacimiento.

Veamos otra aproximación para desenmascarar la mentira:
..." Jesucristo a la edad de 30 años fue bautizado (Lucas 3:22), y realizó su ministerio durante tres años y medio, cumpliéndose así lo que Daniel profetiza; la semana tiene siete días y la mitad de la semana son tres días y medio, días proféticos (Números 14:34).
Cristo, después de sus tres años y medio de predicación muere a la edad de treinta y tres años y seis meses.
Muere el día 14 de Nisán o Abib (primer mes del calendario religiosos judío), que corresponde a aproximadamente a abril.
Si contamos los seis meses faltantes para que Cristo cumpliera sus treinta y cuatro años, nos lleva al mes de octubre, pero jamás al mes de diciembre.

Los únicos Evangelios que mencionan el Nacimiento de Cristo son los de Lucas y Mateo, pero no especifican una fecha cierta.

Por otro lado donde se ve de manera diáfana que la fecha del 25 de diciembre para el nacimiento de Jesús es más falsa que un “duro sevillano”, es cuando prestamos atención a los escritos en el libro de Lucas (2:8). Dice textualmente: "Y había pastores en la misma tierra que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su ganado".
Según el pasaje que se acaba de citar, en esa época había pastores que estaban al cuidado de su ganado en la noche, por lo tanto NUNCA PODIA SER CIERTA LA FECHA DEL 25 DE DICIEMBRE.

Estos días tenéis ocasión de ver decenas de “Belenes” o “Pesebres”, como les soléis llamar. En TODOS aparecen los pastores, los reyes, la virgen María y San José muy abrigados con profusión de túnicas, mientras que el niño Jesús yace prácticamente desnudo en el pesebre. Este “detalle” llevaría, hoy en día, a la Virgen y a S. José a la cárcel, bajo la acusación de malos tratos a un menor. Probablemente el hijo les sería arrebatado y dado en custodia a otros “padres” que estuvieran en sus cabales y fueran más responsables.

Los eruditos al analizar éste párrafo, deducen, además de la lectura de otros libros del Antiguo Testamento, que en el Invierno (diciembre) del Hemisferio Norte, era imposible que durante la época de lluvias los pastores acamparan junto a sus rebaños al aire libre ( y mucho menos de noche). Comentaristas y hombres conocedores del clima en Israel, afirman que a finales de noviembre, los pastores ya recogían su ganado.
Era pues evidente que en diciembre y enero se daban -y se dan- las temperaturas más bajas y precipitaciones pluviales más altas con las que resultaba imposible que los pastores durmieran a cielo descubierto mientras cuidaban su ganado.
El mismo Jesús atestigua la rigidez del invierno de la tierra de Israel, al decir: "Orad pues, que no acontezca vuestra huida en invierno" (Marcos 13:18)
También dice Lucas en su libro que al niño Jesús, lo acostaron en un pesebre en pañales (Lucas 2:12). Ni en sueños se podría dar tal situación en 25 de diciembre.
Como veis se coge antes a un mentiroso que a un cojo.
Por lógica, lo más probable es que Jesucristo hubiese podido nacer entre abril y septiembre, precisamente la época del pastoreo estival.

Pues bien, a pesar de todas esas evidencias, la Era Cristiana establecida a partir de los estudios de Dionisio el Exiguo se adoptó por la Jerarquía de la Iglesia Católica basándose en el mencionado triple error. El Anno Domini nacía de la mentira aceptada.
Los obedientes “corderos” cristianos sometidos por el “pastor” vaticano adoptaron la nueva datación y la difundieron por toda Europa.

Descartando la mentira y atendiendo a la verdad, la conclusión final es que, caso de haber existido, JESUCRISTO HABRIA NACIDO EN PLENA PRIMAVERA, UN 25 DE ABRIL DEL AÑO 5 AC. (ANTES DE CRISTO)
Con lo cual, seguro que entenderéis que los bonobos nos sigamos partiendo de risa con vosotros. Especialmente cuando nos habláis de vuestra inteligencia.

El actual Papa, Benedicto XVI, dijo hace dos años, que el Nacimiento de Jesús el 25 de diciembre no es un relato de ficción, “No es un cuento, es una historia que realmente sucedió en Belén hace 2000 años”.
Como veis la mentira continúa, al recibir un nuevo espaldarazo de la mano de vuestro superbrujo vaticano, el Papa Benedicto XVI.


Mezclando esta mentira con otra, añade: “La fe hace reconocer a este Niño, nacido de la Virgen María, el verdadero hijo de Dios".
Incluso el menos inteligente de los creyentes si se decide a pensar (aunque sea un solo segundo) sobre esta frase reparará en que es imposible que una madre sea virgen y que encima continúe siendo virgen después de haber parido ¡¡¡.

No me extraña que vuestro líder religioso termine su discurso hablando del “Misterio de la Navidad”, ciertamente es un misterio para todos, como lo es para mí, y para el resto de bonobos, vuestra incapacidad para razonar y vuestra facilidad para dejaros “levantar la camisa”.

Me llama la atención (y me divierte como bonobo) el constatar que el mono doméstico a pesar de haber bajado del árbol hace ya muchos milenios, aún sigue necesitando “el árbol” para celebrar su Navidad.

Algunos os preguntáis ¿Cuándo y por qué aparece el Árbol de Navidad? Pues bien, como os he citado más arriba, antiguamente había un hombre llamado Nimrod. Este nació precisamente el 25 de diciembre, y se dice que este hombre es el mismo que aparece en el libro de Génesis 10:8-10.
Dicho hombre se unió con su madre que se llamaba Semiramis, de esta unión nació un hijo que se llamó Tammuz (Ezequiel 8:14).
Cuando Nimrod murió, su "madre-esposa" lo sepultó. Pero al paso del tiempo creció un árbol en donde este había sido sepultado.
Semiramis comenzó a enseñar que su "hijo-esposo" se había encarnado en ese árbol y cada día de su natalicio visitaba su tumba y llevaba regalos, colgándolos en ese árbol.
Esta doctrina se propagó por todos los pueblos, siendo uno de ellos Babel y la tierra de Sinar, que posteriormente se llamó Babilonia.
De esta forma vino a existir el "árbol" del natalicio de Nimrod.
Lo que hoy se hace en el mes de diciembre es recordar indirectamente el nacimiento de este hombre que fue un malvado y pecador (Génesis 10:8-10).

La decoración del árbol se puede rastrear en los romanos, que ponían máscaras de Baco en las ramas de los árboles, creían que las máscaras los protegían. También colgaban chucherías en los árboles para celebrar el Saturnal, el festival del dios de la cosecha.
Las campanas, las frutas y otras decoraciones que se emplean en la actualidad han evolucionado a lo largo de los siglos demostrando con esto que esta fiesta está fundada en tradiciones de hombres y no en lo Divino.

Entre vosotros también circulan otras historias sobre el origen de los adornos en los árboles navideños, como la dulce y enternecedora leyenda de que cerca del pesebre había tres árboles: el olivo, la palmera datilera y el pino.
Para honrar al recién nacido, el olivo dio su fruto, la palmera ofreció sus dátiles, pero el pino no tenía nada que dar.
Unas estrellas, que lo observaban desde arriba, bajaron de los cielos y se posaron sobre sus ramas para servir de ofrenda, este es supuestamente el origen del árbol decorado en esa fantasía.

En las primeras fiestas de Navidad, los romanos usaban árboles de pino por doquier, para representar el calor del nuevo nacimiento del dios sol en forma de fuego. Esto se basaba en una vieja leyenda babilónica…
Durante una noche, un árbol verde se desarrolló de un tronco muerto. Esto significaba que el dios sol Nimrod (tronco seco) reencarnó en Tammuz (árbol verde) cuando su madre Semiramis le dio a luz en esa noche.
Los romanos colgaban del árbol cerezas rojas que después fueron esferas, como símbolo del dios sol, y que hoy habéis convertido en las típicas bolas rojas de plástico que colgáis de las ramas de vuestros árboles de navidad.
A estas costumbres se agregaron las de los germanos y celtas, que aportaron a las fiestas sus abetos y luminarias, que tradicionalmente habían servido para ahuyentar a los espíritus malignos en las llamadas "noches rigurosas" (25 de diciembre al 6 de enero).
De los países sajones se adoptó la costumbre de colgar toda suerte de regalos y golosinas. Esta costumbre proviene de Alemania, donde el misionero Ingles Bonifacio, sustituyó en el siglo VIII los sacrificios que se hacían en la encina sagrada de Odin, por un pino adornado en homenaje al niño Jesús.
Como veis, una vez más, todos los posibles orígenes de la tradición de usar árboles en estas fechas nos llevan a orígenes paganos y nunca cristianos.

Es más, la Biblia es taxativa en la prohibición de colocar árboles cerca de un lugar sagrado: El libro de Deuteronomio 16:21 dice: "No plantarás bosques, ni árbol ninguno cerca del altar del Señor Dios tuyo".


Parece quedar claro pues, que árbol de navidad y Nacimiento se mezclan tan bien como el aceite y el agua ¡¡

Como en tantas otras cosas, los cristianos hacéis caso omiso a lo que dice la Biblia por ello no es de extrañar que aparezca por Navidad el “fetiche del árbol” en el más puro estilo pagano. En vuestro caso habéis optado por el abeto.
¿Y por qué un abeto? Pues porque, en vuestro delirio, creéis ver en la forma triangular de su enramada una representación de la Santísima Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo) convicción que viene reforzada por el detalle de que su copa apunte al cielo. ¡¡ Sois así de “iluminados” ¡¡

Este “tres mágico” caló muy bien en todas partes al ser un número venerado por muchos pueblos miles de años antes de la supuesta venida de Jesús. De esta manera se impuso el abeto que con el correr de los siglos fue reemplazado por el pino en algunos lugares.

Durante estas fechas festivas se adornaba a los caducifolios con piedras pintadas y telas de colores, con el propósito de "vestir" a los árboles que se habían quedado "desnudos" tras el otoño al perder sus hojas, y lograr que el "espíritu" que se les había escapado con el frío regresara a dar sus frutos en primavera. Más tarde la tradición del adorno se extendió al pino y al abeto.

El papa Benedicto XVI os insta a conservar la tradición de poner el árbol y el nacimiento o belén en las casas en el periodo navideño.

Benedicto XVI, para dar “ejemplo” a la cristiandad, ha colocado en el medio de la Plaza de San Pedro, como cada año, un enorme abeto de los Alpes Dolomitas que llega a medir 33 metros.
El árbol ha sido talado (con lo que no existe posibilidad de replantarlo) quiere ello decir que el que llamáis “representante de Dios en la Tierra” ha cometido un delito ecológico que adquiere especial gravedad por el hecho de que haya sido precisamente el Papa el que muestra al Mundo el poco respeto que siente por la Naturaleza y los seres vivos.
Se trata de un árbol de 120 años, abatido para decorar con su cadáver la Plaza de San Pedro durante unos pocos días…
Ni tan siquiera se trata de un abeto de cultivo sino que se trataba de un hermoso ejemplar centenario “arrancado” al bosque.
Supongo que ese delincuente de sotana blanca se inspira en la estúpida orden que “su” perverso Dios dio a la humanidad en el Génesis: “Dominarás la Tierra y la someterás a tu voluntad”.
En el colmo del cinismo ha tenido la “cara dura” de elogiar al esbelto cadáver, recalcando que “había sido talado sin dañar el bosque” ¡¡¡

Según el Pontífice, el abeto es "un significativo símbolo del nacimiento de Jesús" porque "con sus hojas siempre verdes representa la vida que no muere".


Se le olvidó decir que el hacha pontificia había terminado para siempre con el perenne verdor de sus hojas, al convertir lo vivo en materia muerta.
Dos mil bombillas enredadas sobre el cadáver del abeto iluminan la desvergüenza papal de Benedicto XVI.





Así mismo invitó (en el colmo de su irresponsabilidad) a todos los cristianos a que hicieran lo mismo: "El árbol y el pesebre son elementos de ese clima típico de la Navidad, que forma parte del patrimonio espiritual de nuestra comunidad y que tenemos que conservar”.
Imaginad por un momento que su rebaño de feligreses le hace caso y cada uno de ellos se lleva un abeto al comedor de su casa. ¿Qué será de los bosques?
¿Cómo se puede ser tan majadero i tan irresponsable?.
¿Justifican 20 días de fetichismo la destrucción masiva de bosques? ¿Cómo se atreve ese sujeto a empujar a sus fieles hacia el delito ecológico?
Mientras nosotros os mentalizamos para que plantéis árboles y repobléis los bosques, este miserable os pide que arranquéis árboles y arraséis los bosques siguiendo su ejemplo.
En verdad os digo que a los bonobos no nos extraña que lleve un cucurucho sobre la cabeza. Para nosotros, su mirada siniestra delata lo que trama su cerebro.



La costumbre de entregar regalos en estas fiestas tampoco es de origen cristiano ya que se trata de una antigua costumbre pagana.
Roma dedicaba en diciembre fiestas a Saturno, al final de las cuales los niños recibían regalos. Los pequeños han seguido recibiendo regalos por Navidad hasta ahora, si bien de diferentes personajes según cada época y lugar.
Los más populares en vuestra zona geográfica son, como sabéis: Papá Noel, los Reyes Magos y en Italia, la bruja Befana.



El Belén o Nacimiento es otra de las costumbres ligadas a vuestras Navidades. La idea original de montar un nacimiento fue de San Francisco de Asís, cuando en 1223 en el bosque de Greccio, juntó a hombres y otros animales para escenificar la natividad de Jesús en vivo.
Los belenes se popularizaron en España a principios del siglo XVIII. Poco a poco, los belenes, que hasta entonces se habían centrado en las figuras del portal y los Reyes Magos, incluyeron a los pastores y a los representantes de todo tipo de oficios. Era otro truco de la Iglesia para intentar popularizar esta representación religiosa entre el pueblo llano.
Su costumbre se extendió por todo el mundo incorporando luego imágenes de animales como alpacas, cóndores, tapires y caimanes, amén de indios pastores, ángeles negros, ídolos precolombinos, así como chamanes amazónicos o emperadores incas en sustitución de algún Rey Mago.

Observo divertido, que en Cataluña incorporáis figuras de individuos defecando en pleno pesebre. Muchos de ellos representan a famosos futbolistas, políticos, etc. No dudo que para algunos de vosotros esos cagones (caganers) se constituyen en los auténticos protagonistas del belén, muy por encima de los que están en el portal.

El ínclito Benedicto XVI, en su afán de protagonismo, se ha descolgado ese año con unas declaraciones en las que os ORDENA que suprimáis toda figura de animal en el Belén. Se acabaron pues: la mula, el buey, los rebaños de corderos, etc.
Todo el que lo conoce sabe que ese hombre es un fanático ortodoxo, amante de lo retrógrado, de las misas en latín y del Evangelio de San Mateo, y en él se inspira en lo que respecta al Belén.

Yo por mi parte, esas Navidades, me he decidido a montar un Belén para vivir un poco vuestras costumbres en fechas tan señaladas…
Eso sí, haciendo caso a las instrucciones dadas por el Papa, he sacado del portal a los animales.
Primero he sacado a la mula, luego al buey y por último, he sacado a los tres primates (Maria, José y el niño Jesús).
El problema es que una vez sacados a los monos, a la mula y al buey….el portal se me ha quedado VACÍO ¡¡¡

Ah, se me olvidaba…. ¡¡¡ Feliz Navidad ¡¡¡…. En el día del SOL INVICTO ¡¡¡